El origen y el destino del dinero que les ha legado por sorpresa el multimillonario menorquín Juan Ignacio Balada.
Los Príncipes de Asturias han decidido aceptar su parte de la herencia que les ha dejado un rico empresario menorquín. Desde la Casa del Rey se ha anunciado que “aún sin conocer todos los detalles de la herencia del Señor Balada, cuya generosidad agradecen don Felipe y doña Letizia, han decidido destinar la parte que les corresponda a fines de interés general y social”. Este comunicado se hizo mientras los Herederos realizaban su primera visita oficial a un país de Oriente Medio, Emiratos Árabes. Don Felipe y su esposa se han convertido, sin querer, en los herederos de una de las mayores fortunas de la isla de Menorca. El multimillonario, Juan Ignacio Balada Llábres, ha legado todas sus propiedades y terrenos (algunos medios locales aseguran que el patrimonio asciende a más de 30 millones de euros). El abogado del fallecido se puso en contacto con Zarzuela a mediados de diciembre para explicarles el testamento: el 50% para los Príncipes y los nietos de los Reyes, y la otra mitad para que don Felipe cree una fundación para el bien de España.