El heredero danés y su familia se instalarán en su nueva residencia en el centro de Copenhague, un palacete dentro del complejo en el que vive la reina Margarita.
Tras casi cinco años de obras y 220 millones de coronas –29,5 millones de euros–, los príncipes herederos de Dinamarca, Federico y Mary Donaldson, ya pueden mudarse a su restaurada residencia en el centro de Copenhague, del que han seguido los úlimos años todos los detalles de las obras.
Esta fotogtrafía, es una imagen del documental “La nueva casa de los príncipes herederos”, emitido en la DR1, en el que Federico y Mary supervisan la reforma.