El hijo de Carolina de Mónaco se divirtió en la noche italiana con una guapa morena. Al día siguiente, comió con su novia, Tatiana, y su madre.
Tras la juerga, ya sin zapatos y con los pantalones mojados hasta la rodilla, Andrea y la guapa morena “se perdieron” por las calles de la isla. Cogidos de la mano, los jóvenes buscaron un discreto rincón para dar rienda suelta a su pasión e intercambiar unos besos.
El estilo real de Carlota Casiraghi
La princesa termina las vacaciones con su hija Alejandra en su casa de Saint Rémy.