La princesa disfruta de la nieve, en Zürs, Austria, totalmente integrada en el grupo de amigos de Carlota y Pierre.
Nada más llegar a la estación, Carlota se cambió de ropa para practicar su deporte favorito. Pero, antes de esquiar, la guapa joven paseó por la pista junto a su madre y el perro de ésta, un bulldog francés.