Las divas de Mario Vaquerizo: Sara Montiel

Esta semana empezamos repasando la vida de ¡súper Sara!, esa mujer genial, ecléctica y moderna que, en todo momento, fue dueña de su destino.

Mario Vaquerizo en la redacción de Diez Minutos

Sara Montiel será siempre Sara. No será servidor el que haga saber al mundo entero lo que esta súper mujer ha significado para la Humanidad. Entre otras cosas, porque por todos es bien sabido.

Pionera como la primera, guapa y sexy como la más, estrella, actriz, vedette, mujer casada, divorciada, madre coraje, culta, desinhibida, ecléctica, desprejuiciada y, sobre todo, moderna. Porque Sara Montiel, más allá de su fecha de nacimiento, fue y seguirá siendo (me niego a hablar de ella en pasado) una de las mujeres más modernas de España y, por ende, del mundo entero.

Y no sólo fue una adelantada a su tiempo cuando decidió, de muy jovencita, dar el salto y "huir" al extranjero a labrarse un mejor futuro como actriz del que le esperaba en una España un tanto gris, sino que ella fue la que dio clases magistrales al resto de aspirantes a "estrellas" que a día de hoy la siguen imitando aun sin ser conscientes de la importancia de esta mujer que, en todo momento, fue dueña de su vida. Título del que muy pocas pueden presumir de verdad.

Con un físico espectacular, aunque reconoceré que me gusta más según va entrando en años y carnes, sus curvas y su cara perfecta las mantuvo hasta el final, incluso con la ayuda del bisturí, algo que nunca negó; célebre es su frase: "Incluiría la cirugía estética en la Seguridad Social. Es una pena que las jóvenes no puedan pagarse una nariz bonita".

Conquistó por igual a hombres y a mujeres
Supo hacer de todo, desde conquistar a hombres y mujeres con sus personajes en 'Veracruz' o 'El Último Cuplé' hasta cuando decidió mostrar su lado más maduro y setentero en 'Varietés'.
A finales de los años ochenta supo reinventarse como muy pocas lo saben hacer (ya quisiera Madonna) y volvió a acaparar las portadas de todas las revistas de España y escenarios con shows como 'Saritízate'.

Ya en la década de los noventa se apuntó a la moda de la música bakalao sacando el disco 'Amados Míos', que presentó en un barco destino Ibiza con pelucón, mucha joyería y pedrería y minifalda de lentejuelas.

Y es que Sara Montiel es una todo terreno; en lo personal y en lo profesional. Como mujer tuvo múltiples amores y se casó varias veces; su último casamiento con el fan cubano Toni Hernádez le salió rana. Me atrevería a decir que su unión marital favorita fue la que tuvo con Pepe Tous, cuya boda se celebró a la vez que el bautizo de su hija Thais, y en cuya invitación mostraba ni más ni menos que a sus tres perritos llamados Lady, Cuchi y Boy.

Tuve la suerte de conocer a Sara Montiel. Fue en el verano de 2009. Con la excusa de hacer un dueto con ALASKA (por fin, mi mujer cumplió uno de sus sueños) organizamos una merienda en casa, donde Sara se bebió una botella de vino tinto y se fumó su eterno y fiel puro (que aún conservo en la vitrina de mis tesoros) mientras daba rienda suelta a su capacidad innata de seducir a quien está delante de ella.

Fui muy feliz porque aquello de "jamás conozcas a tus ídolos" es falso, al menos en el caso de ella, ya que después de ese primer encuentro admiré más a Sara. Algo que se corroboró cuando tuve que ir a buscarla a su casa-mansión, en el madrileño barrio de Salamanca, donde me recibió con la cara lavada y los rulos puestos mientras preparaba el vestuario para la grabación del vídeo dirigido por Juan Gatti. Siempre he dicho que entrar en casa de Sara me hizo más ilusión que conocer el Museo del Prado. El gusto exquisito, barroco y excesivo en la decoración también lleva el sello de Sara.

Faltan más Saras
Muy pocas veces el resto de los mortales tenemos la suerte de poder acceder al universo y Olimpo de alguien tan total como Sara. Devoción y admiración para una persona irrepetible en este país, que está a falta de gente única como ella. Porque lo mejor de Sara siempre ha sido y será ELLA misma.

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Todo glamour

Glamour personificado. Sara, convertida en estrella internacional, combinando belleza y saber estar. Con más de cuarenta películas a sus espaldas, además de múltiples reconocimientos y premios. Se convirtió en la española más conocida fuera de nuestras fronteras junto a amigas como Lola Flores.

Nació en Ciudad Real

Sara, apuntando maneras en unos de sus primeros retratos. Nacida en Campo de Criptana, logró que Ciudad Real fuera conocida mundialmente.

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Políticamente incorrecta

A finales de los ochenta, Sara demostró que una mujer entradita en años puede lucir en picardías como la más jovencita y que fumarse un puro a diario no es perjudicial. Políticamente incorrecta hasta el final.

Su gran amor

El día de su boda con Pepe Tous, 31 de julio de 1979, vestida de blanco y luciendo una de las piezas top de su colección de joyas: "A las joyas caras, como me son muy familiares, no les doy importancia", dijo en una ocasión. Su unión con Pepe Tous duró desde 1970 hasta 1992, cuando él falleció.

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Probocadora nata

Así de natural y discreta recibía Sara a 'Diez Minutos' a las puertas de su casa. Parece ser que el imponente cardado imposibilitaba la lógica función de un sombrero de paja y Sara, improvisando con su habitual sentido del humor, lo convirtió en el mejor y sugerente de los triquinis de la época.

Gusto por lo barroco

En su cama, al más puro estilo hippie, dando rienda suelta a su gusto por la decoración excesiva, barroca y despropositada que siempre estuvo presente en sus casas. Viva el oro y el Horror Vacui (miedo a las paredes vacías).

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Dos hijos

Con sus hijos Thais y Zeus, a los que adoptó con Pepe Tous y con los que tuvo una excelente relación hasta el final de sus días. "Mis placeres son mis hijos, el sexo y ser una estrella", confesó en una ocasión.

Sin complejos

Por las calles del centro de Madrid, un día que decidió recorrer la ciudad en bicicleta, muy bien vestida y peinada; tuvo un percance y aquí la podemos observar clamando ayuda ciudadana tras pinchar una rueda.

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Tendencia setentera

Una vez más Sara dando rienda suelta a su potencial sexy y sensual, ataviada al más estilo de la moda Adlib, tan en boga en los años setenta en Ibiza. Aunque ella siempre prefirió Mallorca, donde vivió varios años hasta la muerte de Pepe Tous.

En México, con Alaska

Junto a Alaska y Pedro Ruiz, entre otros, en un acto benéfico por las víctimas del terremoto en México, en 1985. Sara fue una estrella en aquel país, donde se la sigue recordando como una gran hija adoptiva.