Las divas de Mario Vaquerizo: Bárbara Rey

​Esta semana recordamos la trayectoria de una vida digna de película, en la que caben la comedia, el drama, historias policíacas y escenas circenses.

Si algo se puede decir de Bárbara Rey es que ha tenido una vida de película. Película múltiple y variada para todos los públicos que engloba géneros como el musical, la comedia, el drama, el destape, escenas de espionaje, policíacas y hasta circenses. Siendo siempre ella la absoluta protagonista acaparando las miradas de los millones de espectadores que han sucumbido a la belleza de una mujer que, a día de hoy, sigue manteniendo intacto su atractivo.

Porque Bárbara es muy bárbara. Nacida en el pueblo murciano de Totana, nuestra estrella, desde muy jovencita, sintió que su sitio no estaba allí sino en la capital del reino a la que huyó obteniendo muy buenos resultados desde el primer momento. Empezaría como bailarina-gogó en míticas discotecas madrileñas como J.J o Royal Club, tarea que simultaneaba como modelo de manos y piernas para anuncios publicitarios en los que no aparecía su cara; algo que se terminó cuando se presentó a varios certámenes de belleza que, triunfo tras triunfo, la llevaron a representar a España en Miss Mundo. Quedó entre las quince finalistas.

Corte y tinte de pelo accidental
A partir de ahí todo fue un no parar, llegando a la cima con el programa "Palmarés" convirtiéndose en una de las sex symbol más afamadas de este país. La actitud que mostraba ante las cámaras, unida a un corte de pelo pionero en España (que según declaró la vedette fue accidentado ya que "se pasaron con el tinte y casi me dejan calva"), hicieron que Bárbara pasara a ocupar las portadas de todas las revistas destilando su lado más sensual-erótico-andrógino-atractivo con una naturalidad como muy pocas lo hacían por estos lares. Todo ello a la vez que se le relacionaba con galanes como Alain Delon, Fabio Testi, Pedro Ruiz o Paquirri.

Convertida en fenómeno social, se lanzó al mundo de la revista, el café teatro, la música y el cine, demostrando que si hay algo que ha hecho esta mujer es trabajar, trabajar y trabajar.

Así lo demuestran sus más de 40 películas entre las que destacan "La delicia de los años verdes", "Carne apaleada" o "La escopeta Nacional", del genio Berlanga. Y entre romances y romances, rumores y más rumores, espectáculos y espectáculos (con títulos como "Barcelona es Bárbara" o "Polvo de estrellas") fue en el teatro Lido de Madrid donde conoció al gran amor de su vida: el domador de fieras Ángel Cristo. Un amor a primera vista de tal magnitud y pasión que la llevó a dejar su carrera mediática para entregarse de lleno al mundo del circo, donde desempeñó a la perfección la labor de domadora de elefantes más guapa de este país.

Convirtió la roulotte en su residencia habitual y entre tigres y leones tuvo dos hijos, Ángel y Sofía, a los que siempre cuidó y educó y con los que sigue teniendo una relación de madre coraje. Tras varios años de feliz matrimonio la relación con Cristo cesó (con sus idas y venidas), momento en el que nuestra rubia de oro retomó su inicial carrera que hasta día de hoy sigue manteniendo: cantante, presentadora de televisión, colaboradora de espacios dedicados al mundo del corazón, contertuliana…

Pero no todo siempre es de color de rosa y en ese tiempo también se vio salpicada por escándalos como cuando fue acusada, entre otras famosas, de formar parte de una red de falsificaciones de marcas de lujo, algo que zanjó con su peculiar sentido del humor diciendo: "No tengo tantos bolsos como la Preysler, pero son auténticos".

Sexo, mentiras 
y cintas de vídeo…
Otro momento delicado fue el relacionado con el "asunto de Estado" del robo de cintas y vídeos comprometidos que apuntaban a personas más que relevantes de la política y alta sociedad de este país. Pero Bárbara es bárbara, y ajena a los rumores que "vienen y van" ella sigue siendo fiel así misma, haciendo propia la canción de Raphael, "Digan lo que digan", manteniendo su esencia y misterio, apareciendo en televisión y siguiendo enamorando a todo aquel que la conoce. Y eso es el guión de una película que no cualquier actriz puede interpretar ¿No creen? Porque es su vida. ¡Viva Bárbara!

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Las piernas más bellas

En plena madurez, al borde de la piscina de su casa de Marbella, demostró que quien tuvo, retuvo. Luciendo piernas y atractivo como pocas, Bárbara Rey ha sido una de las mujeres más deseadas de este país. Hombres de todas las edades, profesiones y posición social.

Boda en el circo

El día de su boda con Ángel Cristo, celebrada en la carpa del circo, en Valencia. Ángel le regaló un lingote de oro valorado en un millón y medio de pesetas (9.000 €).

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Desde Oriente, con amor

Al más puro estilo 'Las mil y una noches', el matrimonio posaba así de serio en un espectáculo, sin imaginar que pocos meses después su circo sufriría un incendio que les dejó millones de pérdidas.

Mujer contra mujer

En 1977 interpretó junto a Rocío Dúrcal 'Me siento extraña'; película de corte lésbico en la que ambas compartían escenas de cama (que tampoco eran para tanto) y que fue un auténtico escándalo en la época.

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Chica de revista

Imagen promocional de uno de sus múltiples espectáculos de revista como primera vedette en los que, además de cantar y bailar, daba rienda suelta a su vis cómica haciendo imitaciones de famosas como Rocío Jurado o Lola Flores.

Noche en el museo

En el Museo de Cera, bajo la atenta mirada de la Selección de fútbol de España, a punto de provocar que las figuras se derritan ante tanta belleza, tanto liguero y tanta pluma.

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Rivales y amigas

Junto a Norma Duval, que sustituyó a la rubia en el espectáculo 'Una Noche Bárbara', dirigido por Quique Camoiras. Las caras de felicidad que muestran las actrices parecen demostrar que entre ellas jamás ha existido rivalidad.

Súper sex symbol

En una de sus primeras sesiones fotográficas, pitillo en boca, Bárbara ya convertida en sex symbol nacional mostraba todas sus dotes en una escena campestre más que subidita de tono. Jamás ha tenido reparo en explotar todo su potencial.

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Domando fieras

Ejerciendo de sexy domadora de elefantes en el circo con Ángel Cristo. Según se decía, el verdadero reclamo era ella, ya que si no aparecía en el espectáculo, el público asistente pedía la devolución del dinero de la entrada.

Su amor francés

Uno de sus últimos amores reconocidos fue el jugador de pádel Fran Francés. A pesar de la emoción de los primeros días, Bárbara quedó muy desilusionada y declaró que había sido uno de sus mayores errores.