David Meca: "Soy muy tradicional y pasaré por el altar"

El nadador continúa con sus retos acuáticos, pero a sus 43 años, sus prioridades han cambiado: "Después de una vida dedicada al deporte, pienso en disfrutar de la vida y de mi familia".

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Su trayectoria es una historia de superación personal. David Meca, 28 veces Campeón del Mundo de aguas abiertas, fue un niño con problemas físicos que superó a golpe de millones de brazadas. Nos reunimos con el campeón, de 43 años, en la sala Florida Retiro, en Madrid, para que nos cuente cómo supera los retos –el último, cruzar el Estrecho de Gibraltar, patrocinado por Arkoflex– y demostrar que no hay crisis a los 40.

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Además de afrontar retos de natación, das conferencias motivacionales.

Sí. Doy ponencias para neumólogos y para personas con problemas de asma, entre otras. Intento demostrar que una persona que triunfa en la vida no nace, sino que se hace con esfuerzo, trabajo y pasión, como me pasó a mí

¿Qué problema tuviste de pequeño?

Yo he sido un niño asmático y me temblaban las manos. Era un niño con hierros en las piernas y botas ortopédicas porque tenía problemas en la espalda y en las rodillas, mis dientes eran oscuros… Vamos, que nací mal. Empecé a nadar por prescripción médica. En el servicio militar me dieron por inútil total.

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¿Estabas muy medicado?

Sí. La medicación era tan fuerte que los dientes de leche eran negros y triangulares… Mi madre los guardaba en botecitos de cristal. Los de mi hermano eran blanquísimos y los míos negros y rotos. Menos mal que los definitivos me salieron blancos.

Pero eso no te ha impedido ser Campeón del Mundo en aguas abiertas.

En cuanto hay un problema, la natación es uno de los deportes más recomendables. Con 18 años ya era Campeón de España. Ahora me da igual, pero de pequeño tenía muchos complejos.

¿Te hicieron "bulling"?

No lo considero así, pero lo pasé mal. Iba a colegios para deportistas y éramos pocos, pero los chavales son muy cabrones y se reían. Los exámenes de dibujo lineal me los hacía mi compañero. Con mi pulso era imposible.

¿Cómo fue tu progresión en el deporte?

Era Campeón de España en piscina de 200, 400, 800 metros… pero, en Estados Unidos, a los 18 años, mi entrenador me orientó a los maratones de agua.

¿Cuantas medallas tienes?

Pues 28 títulos de Campeón del Mundo y en 2002, en Hawai, me convertí en el primer y único nadador de la historia en ganar cuatro medallas consecutivas del mismo campeonato. Después vinieron retos como cruzar el Estrecho tres veces, Alicante-Ibiza (130 km, 27 horas)…

¿En qué piensas tantas horas metido en el agua?

Se me pasa por la cabeza todo lo malo. Yo llevo gafas negras porque me da miedo el mar y sus bichos. No quiero ver los peces, porque con los focos de luz, se te acercan… El orgullo, la pasión y el amor propio es lo que me hace seguir adelante.

¿Eres muy pasional?

Sí. Es una pena no tener inquietudes, porque si no, la rutina se hace muy dura. Me apasiono con todo lo que hago. Ahora mi pasión es diseñar mi casa. Soy arquitecto y me encanta transformar una vivienda en ruinas. En Estados Unidos estudié tres carreras mientras hacía deporte… Y cuando me dieron la ciudadanía americana, me vine a España.

¿Eres muy familiar?

Sí. No quería seguir solo. Mi gente está aquí. Quiero pasar más tiempo con ellos, porque al final la vida son dos días. Nos vamos juntos de viaje, comemos, cenamos juntos… ¡Carpe Diem! Hay que aprovechar que estamos bien. Tengo pocos amigos, pero los que tengo son de verdad.

Te fuiste de casa a una edad complicada, en plena adolescencia.

Sí, pero me sentía bien en mi entorno. Sólo entrenaba y estudiaba. Aproveché los ahorros, porque soy hormiguita, y compré una casa muy grande en Barcelona y me traje a toda la familia. Ahora estoy viviendo la adolescencia que no viví en su momento. Mis retos actuales son disfrutar de la vida, de mi familia y de los amigos.

¿También vives con tu pareja?

Yo no he tenido pareja. Me he divertido, pero estaba casado con mi deporte. Ahora estoy disfrutando, vivo el día a día. Estoy conociendo a alguien, pero hasta que no esté casado, no diré que ha llegado el amor de mi vida. Soy muy tradicional y pasaré por el altar. No me quedaré a medio camino. Mi vida es transparente. Peco de agradar siempre a todo el mundo.

Pero no te sueles pronunciar en cuanto al amor.

Es que no ha llegado el momento. Me considero joven, sano, atleta… No me agobio en formar una familia. Cuando llegue el momento, lo diré sin problemas.

Ya has participado en "realities", ¿te seduce la televisión como modo de vida?

Hubo un momento en que sí. De "Supervivientes" me llaman todos los años, pero no me gusta estar expuesto. Mis retos son otros: disfrutar de la vida, la familia, los amigos y seguir cruzando el Estrecho siendo viejecito.