Sergi Arola: "Mi sueño es hacer un programa con Silvia"

​El cocinero continúa enamorado de la presentadora Silvia Fominaya, y está dispuesto a esperarla todo el tiempo que sea necesario.

Lo más popular

Reconoce que en algunos momentos de su vida no ha sido políticamente correcto, pero lo que hay que reconocer es que Sergi Arola ha sido un pionero en el mundo de la cocina. Después de pasar un mal momento por el cierre de su restaurante en Madrid y su ruptura con Silvia Fominaya, el cocinero quiere recuperar la autoestima. Dice que su corazón no es de nadie y si tiene que ser de alguien será de Silvia.

Publicidad

¿Cómo ha sido tu experiencia en MasterChef Chile?

Ha sido emocionante, por eso lo considero una de las experiencias más gratificantes de mi carrera. Tengo muchas ganas que me pidan que me incorporé a la próxima temporada.

¿Lo seguías aquí en España?

No, me imagino que no me llamaba la atención y además tampoco soy un gran consumidor de televisión en general.

¿No era por envidia?

No.

"Al Papa Francisco le cocinaría unas patatas bravas para hablar de lo divino y humano"

Lo más popular

¿Por qué estáis de moda los cocineros?

No creo que estemos de moda. Nos dedicamos a hacer algo que todo el mundo hace tres veces al día, que es comer. La comida es algo que está muy presente en nuestra vida y en cierto modo lo que nosotros hacemos es diseñar pautas para comer.

¿Con quién te sentarías en la mesa y qué le cocinarías?

El Papa Francisco, me parece un personaje para tener una buena charla, que es el gran secreto de una buena comida. Le prepararía unas patatas bravas, hablaría con él de lo humano y lo divino, y le preguntaría por los archivos secretos del Vaticano.

Supongo que también sentarías a Silvia Fominaya...

Eso lo haría cada día y le cocinaría lo que ella quisiera.

Aunque vuestro noviazgo haya terminado dices que sigues enamorado de ella.

Y lo seguiré estando todo el tiempo que haga falta. Es una mujer increíble y fuera de lo normal. La adoro y no tengo ningún inconveniente en reconocerlo. Mi corazón no es de nadie y si tiene que ser de alguien, será de ella.

Pero en Chile se te ha relacionado con una actriz.

Todo es mentira. Mi corazón ha sido y sigue siendo de Silvia.

¿Por qué esperar?

Porque hay circunstancias que requieren espera. Evidentemente vive unas circunstancias muy peculiares, que no le deseo a nadie.

"Hablo a diario con Silvia"

Pero tú también tienes derecho a rehacer tu vida.

Sí, pero no tengo ninguna prisa.

¿Ella qué te dice cuando le explicas eso?

Ella lo entiende. Tenemos una relación de amistad estupenda y hablamos a diario.

¿Te gustaría hacer un programa con ella?

Eso sería un sueño, porque ella es muy buena. Lleva haciendo televisión desde los siete años, tiene un don para ello y es incomprensible que no se le dé una oportunidad.

¿Tus hijas van a seguir tus pasos en la cocina?

Espero que no. Mi hija mayor se acaba de matricular en Criminología, en la Complutense, y estoy muy orgulloso. Y la pequeña, que es la que amenazaba con seguir mis pasos cada día la veo menos cocinera. Pero no pasa nada, porque nunca he tenido la ambición de que mis hijas fueran cocineras.

¿Cuál es la relación que tienes con tu ex mujer?

Es la madre de mis hijas y siempre la voy a respetar. No concibo la gente que utiliza a los hijos como arma arrojadiza. Ella fue mi socia durante un montón de años y ahora estamos en un proceso de dejar de serlo, quizás es un proceso más complicado que el divorcio.

Vas a cumplir 50 años, ¿piensas en la retirada?

No, porque no tengo plan de pensiones ni ganas de tenerlo. Hace muchos años que soy consciente de que los cocineros morimos con las botas puestas.

¿Por qué decidiste ser cocinero?

Porque era un niño que no comía nada. En mi casa no lo entendieron cuando lo dije. Creían que me quería escaquear de estudiar porque lo que me gustaba era tocar la guitarra. Durante mucho tiempo no lo entendieron, pero a mí me importaba un bledo. Fui rebelde.

Y luego con los años han visto en lo que te has convertido.

Mi madre y mi abuela se llenaron de orgullo y satisfacción. Que me alegro, pero que la gente no me importaba, y me da igual lo que piense.

Textos: Daniel I. Carande

Fotos: Gema Checa

Ayudante de fotografía: Adrián Iñiguez

Estilista: María álvarez

Maquillaje y peluquería: Juan Pacheco para M.A.C Cosmetics.

Agradecimientos: Centro de jardinería Los Peñotes. Crta. Madrid-Burgos, Salida 12- A. Alcobendas. Madrid.

More from Diez Minutos: