Teresa Romero cuenta por primera vez cómo supo que tenía ébola

La auxiliar de enfermería se sentó este sábado 29 de noviembre en el plató de 'Un tiempo nuevo' (Telecinco), para contar en primera persona cómo vivió su batalla contra la enfermedad. Allí coincidió con el Pequeño Nicolás.

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La que el pasado mes de octubre se convirtiera en la primera infectada del ébola en Europa, Teresa Romero, eligió el programa de Telecinco 'Un tiempo nuevo' para hacer sus primeras declaraciones en televisión. Allí fue recibida por Sandra Barneda, conductora del espacio y encargada de realizar la entrevista, y coincidió con el Pequeño Nicolás, que volvía al programa para aportar pruebas sobre sus declaraciones de la semana pasada.

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Durante su lucha contra la enfermedad, la auxiliar de enfermería permaneció ingresada treinta días, veinticinco de los cuales los pasó en una habitación aislada del Hospital Carlos III de Madrid. Teresa, que llegó a debatirse entre la vida y la muerte, ya está recuperada aunque afirma que todavía no se encuentra tan bien como antes de contraer el virus. "Todavía no estoy bien como estaba antes. Todavía estoy débil, y anímicamente tampoco estoy bien. Pero ya me advirtieron que esto es así”, explicó.

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Teresa confesó que la pesadilla no terminó cuando abandonó el centro hospitalario, ya que una vez fuera ha tenido que hacer frente a la realidad: las declaraciones acusatorias en torno a su persona y la muerte de su perro, Excalibur, que fue sacrificado poco después de su ingreso en el hospital por miedo a que transmitiera la enfermedad. “Pienso en Excálibur todo el día. Era más que un perro. Era mi vigilante y mi compañía. Por eso es por lo que rompo a llorar todos los días. No hay derecho, te quitan algo que es tuyo y lo han hecho mal, como todo”, dijo al borde de las lágrimas.

Desde que saltara a la luz la noticia de que Teresa había contraído el ébola, han sido muchas las declaraciones que apuntaban hacia un posible error de la auxiliar en el protocolo de seguridad establecido, acusaciones de las que se defendió con rotundidad en el programa. “Nos enseñan a ponernos el traje, sus componentes y cómo se quita. No hay curso ni acreditación. Sólo una charla… A día de hoy todavía no sé cómo me he contagiado”, afirmó.

De hecho, la auxiliar contó que nadie la informó de que estuviera infectada de ébola durante sus primeros días de ingreso en el hospital de Alcorcón. Teresa supo de su estado a través de un diario digital al que accedió a través del móvil mientras permanecía en su habitación del centro. "Empiezo a sospechar cuando dejan de venir a mi habitación. Se confirma cuando leo la noticia y me desplazan al hospital Carlos III en la burbuja", confesó.

La auxiliar abandonó el hospital el pasado 5 de noviembre, ya recuperada y arropada por su marido, Javier Limón, su mayor apoyo durante la batalla contra la enfermedad.

Afortunadamente, esta historia tiene un final feliz, ya que Teresa está libre del virus y no ha habido más contagios. "Puedo decir que no he contagiado a nadie, para mí eso es importantísimo", sentenció.