Hacienda le pide a Sabina 4 millones, lo que explicaría su crisis

La Agencia Tributaria le exige al cantante el pago de cuatro millones de euros por diferencias de criterio relacionadas con las liquidaciones de ejercicios anteriores.

El pasado 13 de diciembre Joaquín Sabina se vio obligado a adelantar media hora el final de su concierto en el Barclaycard Center de Madrid. El cantante alegó una crisis de pánico escénico, que él mismo definió como "un Pastora Soler" haciendo referencia a la reciente retirada de los escenarios de la artista por sufrir esta enfermedad. Sin embargo, una semana después todo apunta a que el malestar de Sabina podría estar estrechamente relacionado con la tensa situación que vive con Hacienda.

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La Agencia Tributaria exige al cantante una suma de aproximadamente cuatro millones de euros por una diferencia de criterio respecto a las liquidaciones de ejercicios anteriores. Esta situación viene de lejos, y ya el pasado mes de julio Hacienda le embargó cautelarmente el 87,45% del capital social de Ultramarinos Finos. Esta empresa está administrada al 50% por Joaquín Sabina y su mujer, Jimena Coronado. Además, dictó la prohibición de disponer en un plazo de seis meses prorrogables de parte de su vivienda de Madrid, de una plaza de garaje y de otra casa en Rota (Cádiz), según informa LOC.

Sin embargo, esta diferencia de criterio no significa que se haya cometido fraude contra la Hacienda Pública, ya que no ha habido ánimo de defraudar.