La casa familiar de Junior y Rocío Dúrcal, embargada por la deuda de Antonio Morales Jr.

Un juzgado de Collado Villalba ha decretado un embargo preventivo sobre el 33% de la finca de Torrelodones que perteneció a Rocío Dúrcal y Junior. Se corresponde con la parte de su hijo, Antonio Morales Jr., por tener éste una deuda con David Rocasolado, su exabogado y primo de la Reina.

A finales del pasado mes de febrero, un juzgado de Collado Villalba, Madrid, decretó el embargo preventivo sobre el 33% de la finca familiar de Torrelodones en la que vivieron Rocío Dúrcal y su marido Junior junto a sus tres hijos, Carmen, Antonio y Shaila. El embargo corresponde a la parte perteneciente a Antonio Morales Jr., tras éste contraer una deuda económica con su ahora exabogado, David Rocasolano. El primo de la Reina fue el encargado de asesorar a los hijos del matrimonio tras la muerte de la cantante, ya que pleitearon contra su padre por la herencia de Rocío.

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Cuando se cumple un año de la muerte de Junior, este 15 de abril, una parte de la casa familiar ha sido embargada ya que, aunque en 2011 padre e hijos llegaron a un acuerdo extrajudicial, Antonio Morales no quedó satisfecho con la cifra que su abogado pretendía cobrarle por sus servicios y tras emprender por ambas partes acciones legales, no le ha pagado. Con este embargo, la idea de vender la finca que rondaba la cabeza de los hermanos, queda parada.

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Antes del embargo, el banco solicitó la ejecución de la hipoteca que pesa sobre la casa en la que reside Antonio con su esposa Bárbara y sus hijos –cercana al hogar familiar–, algo que está en vías de solución, según han precisado fuentes cercanas al hijo de Dúrcal. También sobre la casa pesa un embargo preventivo por una deuda con la Seguridad Social de más de 150.000 euros. Sin embargo, según explicaron a LOC dichas fuentes, Antonio no tendría problemas económicos.

La casa de Torrelodones es una finca de 10.000 metros cuadrados, que está considerada como la finca familiar, pues ahí convivió el matrimonio y crió a sus tres hijos. Los hermanos Morales, además, heredaron varios locales en Madrid, dos solares en Marbella y otras propiedades en el extranjero, que fueron las que enfrentaron a Carmen y Antonio con su padre.