Una enamoradísima Isabel Preysler recibe casi a diario la visita de Vargas Llosa

La discreta relación de la reina de corazones y el premio Nobel se va consolidando en tiempo record. Tras abandonar Vargas Llosa el domicilio familiar tras estallar el bombazo, actualmente reside en un hotel y visita a Isabel Preysler casi a diario. Pablo Motos, que ha estado hace unos días con ella en una fiesta de comida rápida con perritos calientes y hamburguesas celebrada en su casa, dice que la ve "absolutamente feliz".

Lo más popular

El culebrón Isabel Preysler y Mario Vargas Llosa, la pareja sorpresa, sigue dando que hablar y entre ellos nada parece que vaya a detener su amor. En los últimos días, la reina de corazones y el Premio Nobel de Literatura han demostrado que apuestan fuerte por lo suyo y, aunque hacen gala de una absoluta discreción, no se esconden pues han sido vistos saliendo juntos de un restaurante tras disfrutar de una romántica cena. Ya lo publicamos en DIEZ MINUTOS cuando confirmamos el romance de fuentes próximas a la pareja: quieren llevar una vida normal, no se van a esconder y no será raro verlos salir juntos.

Publicidad

Tras romper con su mujer, Mario Vargas Llosa ha dejado el domicilio madrileño que compartía hasta ahora con ella. Así se ha desvelado en 'El programa de Ana Rosa', donde se cuenta que actualmente el escritor se ha instalado en un hotel de la capital. También se ha comentado que casi a diario acude al lujoso chalé de su 'novia', situado en una urbanización de Puerta de Hierro, para visitarla.

Lo más popular

Personas muy cercanas a Vargas Llosa señalan que el literato se encuentra "muy ilusionado" con los nuevos latidos de su corazón, al igual que la exmujer de Julio Iglesias y Carlos Falcó. El presentador de 'El Hormiguero', Pablo Motos, que se ha hecho muy amigo de Preysler desde que ésta lo visitase en el plató de su programa era invitado el pasado viernes 12 de junio a la casa de Isabel, a una fiesta de "comida rápida" en la que abundaron los perritos calientes, las hamburguesas y las tartas. Ya lo dijo ella en su programa, que le encantaba hacer este tipo de eventos como sus amigas.

Motos desvelaba en 'Espejo Público' que en esa fiesta vio a Isabel "absolutamente feliz", y añadía sibilinamente para confirmar la ilusión de su nuevo amor con Vargas Llosa sin nombrarlo: "No hay ninguna energía en el mundo que sea más potente que el amor".

A preguntas de Susanna Griso, Pablo también confesó que en la fiesta no estuvo el Premio Nobel, y dejaba caer que su nuevo amor fue una de las comidillas de la fiesta, de nuevo sin pronunciar su nombre: "No hay ningún problema para hacer bromas de cualquier cosa. Una de sus grandes cualidades es que tiene un fino sentido del humor".

Mucho dinero en juego
Lo que sin duda parece inevitable es que Mario Vargas Llosa tendrá que afrontar en no mucho tiempo un divorcio que podría tener graves consecuencias para su economía. El Premio Nobel, de 79 años, cuenta con un enorme patrimonio fruto de sus décadas de éxito profesional. A sus derechos de autor, se une su trabajo como conferenciante y otras apariciones públicas, que le reportan anualmente mucho dinero. Ahora tendrá que llegar a un acuerdo con su esposa Patricia, la encargada precisamente durante sus cincuenta años juntos de llevar todas las finanzas así como la agenda del escritor.

Isabel y Mario han decidido unir sus caminos vitales tres décadas después de conocerse, cuando ella le hizo una entrevista. Desde entonces, la amistad que nació entre ellos la han ido cultivando con mimo hasta que las circunstancias de la vida les han dado la oportunidad de comenzar una historia de amor, cuyo inicio algunos sitúan concretamente el pasado 22 de febrero, cuando se reencontraron en una cena de la alta sociedad.

Enviudada ella de Miguel Boyer, el corazón de Isabel estaba dolido por la pérdida pero absolutamente libre. Mario, por su parte, ha confirmado recientemente que está separado, aunque no sabemos si su matrimonio de medio siglo con su prima Patricia iba mal o ha sido a raíz de 'acercar posiciones' con Preysler.