Lucía Hoyos: "Quiero llenar mi corazón"

La sevillana, que está demostrando su faceta como actriz en la serie "Allí abajo" con su papel de Eugenia, nos cuenta cómo está su corazón y su experiencia en la casa de "GH VIP".

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Lleva el arte en la sangre, ya que es sobrina de la gran Cristina Hoyos. Desde los doce años, Lucía Hoyos lleva estudiando interpretación. Ahora la podemos ver en la serie de Antena 3, "Allí abajo", pero desde hace mucho la hemos visto en televisión en series como "Periodistas" o "Ana y los 7". La temporada pasada entró en "Gran Hermano VIP", según ella por una cuestión económica.

-Estás grabando la nueva temporada de "Allí abajo".

-Sí, viene cargadita de buen humor. Los guiones están geniales. Además, en esta temporada pasan muchas más cosas en el País Vasco, porque aunque parezca mentira allí se ve más que en Andalucía.

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-¿Esta serie ha sido tu gran oportunidad?

-Igual sí, porque la gente me ha podido ver como actriz. En España es muy difícil que te hagan un casting.

-¿Te han cerrado muchas puertas?

-No creo que haya sido por algo personal, es porque somos muchos actores y muchos muy buenos. Por eso es bueno que te den la oportunidad de demostrar que puedes hacer cosas.

-¿Te sientes más cómoda en televisión que en otros medios?

-Yo me siento cómoda currando. Llevo desde los doce años en una escuela de interpretación. Igual te ven encajada en un personaje y no te dejan demostrar que puedes hacer otras cosas.

-Este personaje de pija que haces en "Allí abajo", ¿qué te aporta?

-He aprendido muchas cosas de Eugenia. Yo la creé como una niña. Me divierto mucho con ella. Al principio me costaba mucho ser mala y lo estoy disfrutando.

-¿Te has fijado en alguna pija de Sevilla?

-Sí, fue muy divertido. Una noche vi a una pija que se la olía desde lejos. Porque yo creo que huelen diferente. La realidad siempre supera la ficción, porque si yo me pusiera el pelo detrás de la oreja las veces que se lo puso ella, quedaría cargante. Yo la perseguía por todo el local, porque me fascinaba.

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-¿No hablaste con ella?

-No, pero tenía pinta de hablar de cosas poco interesantes.

-¿Te ha perjudicado haber entrado en la casa de "Gran hermano"?

-No, porque se dedicaron a poner pocos vídeos míos. Me hicieron un favor. Tenía mucho miedo, por esa razón. Yo sigo siendo la misma.

-¿Por qué entraste?

-Por dinero, exclusivamente.

-¿Tienes contactos con tus compañeros?

-Poco, Carlos Lozano, Liz y yo hablamos de vez en cuando por teléfono.

-¿Volverías a entrar?

-Sí, pero con todo lo que sé y sin el miedo ése. No hay nada mejor para conocerte que entrar en "Gran Hermano". Yo, además, practico el budismo kadampa, en el que no se puede criticar. Te puedo asegurar que si ahora entro, aparco el budismo kadampa. Tienes que vivirlo como un concurso, no como la vida real.

-¿Con qué te quedas?

-Me encanta cuando la gente por la calle me dice: "Eras la única normal". Yo me metí en líos por defender a mis amigos, que ahora ya no están.

-¿Te refieres a Javier Tudela?

-Sí, me metí en camisas de once varas por defender a gente que ya no está en mi vida. A mí me da pena, pero en la vida hay gente que va y viene. Luego te das cuenta de las cosas.

-Llevas desde los 12 años estudiando interpretación y te conocemos desde hace muchos años, ¿qué borrarías?

-De todo he aprendido. Si te dan un palo y no aprendes, te lo vuelven a dar hasta que no lo aprendes. Yo estoy orgullosa de quién soy, porque lo más importante es ser buena persona.

-¿Con qué momento de tu vida te quedarías?

-Cuando salí de GH VIP, mi padre me dijo que le había sorprendido porque no se imaginaba que tenía un corazón tan grande y que me había visto como una mujer. Yo salí de un encierro muy duro, y luego me costó salir de mi casa un mes.

-¿Por qué?

-Porque me entró fobia. El primer día que salí me llevaron a una discoteca y me dio pánico: estuve mucho tiempo viendo sólo once caras y en un instante veía a mucha gente.

-¿Cómo te recuperaste?

-Poder mental. Poco a poco me fui convenciendo y poniéndome una meta. Me decía que eso no iba a poder conmigo.

-¿Cómo está tu corazón?

-Deseando que esté muy lleno. Me cuesta porque sé lo que no quiero y no me vale cualquiera. No soy una chica promiscua. En cada uno de los hombres que han estado en mi vida he tenido que ver algo. No me vale un físico, me gusta una mente y eso escasea.

-¿Cómo te llevas con tus ex?

-Bien, igual hay alguno que no me quiere ver porque se ha quedado más pillado. Mis novios se convirtieron en mis mejores amigos.

-¿Eso no es malo?

-Es muy bueno, pero cuando rompes con ellos te quedas sin novio y sin tu mejor amigo. Eso es muy duro.

-¿Y cómo te recuperas?

-Con paciencia y tiempo. Aunque lo haya dejado yo, siempre lo pasas mal, porque es a alguien que has querido, has compartido y tenías un proyecto de vida. Todo eso queda interrumpido y da mucha pena.

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