Octavi Pujades "Mis hijos no me quieren ver emparejado

​El actor, que triunfa como el doctor Mendieta en la serie "Centro Médico", dice estar centrado en su carrera como actor y en sus dos hijos, Claudia y Jordi. No renuncia al amor pero lo deja para más adelante.

Lo más popular

Octavi Pujades es de esos actores indiscutiblemente guapos que odian hablar de su aspecto físico. Quizá porque, como él mismo dice, de niño no era muy agraciado y cuando hizo el cambio, nunca terminó de acostumbrarse, hecho que todavía le hace más atractivo si cabe. De lo que sí le gusta hablar es de su trabajo, por el que se desvive casi tanto como por sus dos hijos, Claudia (12) y Jordi (10), fruto de su relación con su ex mujer, Eva, con quien rompió ya hace más de dos años.

Publicidad

Tras terminar la carrera de Medicina hace más de 15 años, el actor, de 42, ha encarnado por primera vez a un doctor en la ficción. Actualmente, triunfa como Álvaro Mendieta en "Centro Médico", de TVE.

-¿Uno se acostumbra a ser guapo y seductor?

-No. No me he acostumbrado nunca. De niño, era bastante gordito y de adolescente tampoco era nada del otro mundo, cambié más tarde, con lo cual nunca me terminé de acostumbrar.

Lo más popular

-Pero te dan papeles de estas características.

-Siempre me han dado personajes de galán pero con los años todo va cambiando un poco. Ya me van dando papeles diferentes como, por ejemplo, de malo.

-¿Cuál es tu punto fuerte?

-Soy una persona honesta y cercana. Lo más importante es estar y sentirte satisfecho con lo que eres. No intentar fingir, ser otra persona ni querer engañar a nadie. Si eres honesto contigo mismo, todo fluye.

-¿En algún momento te pasó?

-No, pero me esforcé mucho a nivel deportivo porque quería tener un físico determinado. El físico abre muchas puertas y más en este mundo.

-¿Sigues entrenando mucho?

-Intento cuidarme. Comer sano y entrenar con regularidad dentro de las limitaciones de los horarios laborales.

-¿Qué deporte practicas?

-Al aire libre poco, soy más de gimnasio. Suelo entrenar solo, soy bastante solitario. Me gusta ir a mi rollo y aprovecho para desconectar. Con el yoga no puedo, ese punto místico me pone muy nervioso. Soy muy pragmático, racional y terrenal.

-¿Y no te atrae ese punto en las mujeres? Dicen que polos opuestos se atraen.

-No. Con los años y después de haber estado casado, algo que siempre he dicho es que la persona que encuentres, no va a ser nada de lo que esperas. Lo que sí que tiene que tener es que me haga reír. El sentido del humor es básico en la vida. Tenemos que salir de la rutina y sorprendernos.

-Pareces serio, pero eres muy de la broma.

-Sí, hoy he venido a la sesión de fotos con mis hijos y con ellos es imposible estar serio y no pasarlo bien. Los niños son un reaprendizaje constante. Te mantienen alerta en todo momento, no dejan de hacer preguntas y hacen que te replantees cosas que creías que ya sabías. Es muy estimulante. Si no sé alguna respuesta, voy a Google, que me salva siempre.

-¿Con qué tipo de padre te sientes más identificado?

-Soy amigo hasta donde se puede, la amistad surge de una relación de igualdad y mis hijos no son mis iguales. Si no hay un principio de autoridad eso sería una locura. Intento ser próximo, estar atento a sus necesidades pero también soy estricto. Hay una ciertas normas de comportamiento. Sobre todo les enseño a respetar a los demás.

-¿Eres protector?

-El instinto siempre te lleva a proteger y a intentar que no les pase nada, pero eso les corta mucho las alas. No hay que ponerles en riesgo de muerte pero tienen que aprender a defenderse por sí mismos y darse sus bofetadas en la vida.

-¿Cómo es dar vida a un médico para alguien como tú, que estudió Medicina?

-Cuando hice el casting me hizo mucha ilusión volver a este mundo aunque fuera de ficción. No llegué a ejercer a pesar de que terminé la carrera, hice el MIR, y conseguí la plaza.

Acabé la carrera en el 99 y hasta ahora no había tenido la oportunidad de interpretar a un médico. Me ha facilitado las cosas, tengo ventaja a la hora de aprenderme los guiones.

-Tantos años estudiando para médico y al final, ¿qué pasó?

-Por casualidad, mientras preparaba el examen para el MIR, me empezaron a salir castings de publicidad y encajé para el personaje de una serie. Me di cuenta que éste, además de un trabajo, era una forma de vida más estimulante para mí.

-¿Qué te gusta hacer cuando estás con tus hijos?

-Somos muy de cine, es un hábito que conjuga diversión y cultura. Me ha apasionado toda la vida, no sólo porque me dedique a ello, y me gusta contagiar esta afición a mis hijos. Si podemos, vamos todos los días.

-¿Cómo llevan tus hijos el que viajes tanto debido a tu profesión?

-No les gusta que me vaya. Hay épocas que lo han llevado mejor que otras, pero también les permite vivir ciertas experiencias: viajan más, forman parte de los rodajes... El hecho de que su padre sea actor también tienen algunos añadidos. Como viajo mucho por trabajo, cuando tengo días libres lo que me apetece es estar en casa. Cuando tengo un parón necesito un poco de rutina y tranquilidad.

-¿Se interesan por tus amigas/novias?

-No, porque no me quieren ver emparejado y, sinceramente, yo también estoy muy tranquilo. Estoy en una época con mucho lío profesional. Centrado en mi trabajo, en mi padre, que está muy mayor, y en ellos. No me palpita el corazón por nadie más, todavía no estoy en ese momento.

-Han pasado dos años y medio desde que te separaste, ¿cómo es la relación con tu ex?, ¿hay alguna puerta abierta?

-No, es una ruptura definitiva. La relación es buena, es la madre de mis hijos.

-¿Cómo llevas haber pasado de los 40? Ya tienes 42.

-Ya no me siento tan alocado como antes. La madurez me la han dado mis hijos, aunque es verdad que también aprendes a base de equivocarte. El espíritu juvenil, la curiosidad por vivir nuevas experiencias, por seguir abierto al mundo, espero que no se muera nunca, ni con 40 ni con 80.

-¿Te gustaría probar suerte en Estados Unidos?

-Sí, me gustaría, pero hacer eso implicaría muchos cambios en mi vida por los que ahora mismo no estoy dispuesto a pasar. Tendría que dejar a mis hijos aquí y no quiero separarme tanto tiempo de ellos. Ahora, ellos son mi prioridad, quizás cuando sean más mayores.

-¿Les gustaría seguir tus pasos?

-Igual sí, ya veremos. Intentaré que conozcan el máximo número de opciones para desarrollarse como personas y luego que elijan lo que quieran. Una vez lo hagan, les apoyaré al máximo.

-¿Qué opinas del botox?, ¿recurrirías a él?

-Tengo la piel seca y se me arruga bastante, pero creo que forma parte de la expresión y de la personalidad.

-¿Llevas algún tatuaje?

-No. Lo que te puede motivar a hacerte un tatuaje en un momento dado, diez años después carece de sentido y, además, puede ser un problema para el equipo de maquillaje según el personaje que te toque interpretar.

-¿Qué le pides a 2017?

-Seguir trabajando. Seguir disfrutando de mis hijos y de mi trabajo. La salud ya procuro propiciármela yo mismo con un estilo de vida sano.