Rafa Nadal, lesionado, cae en una final australiana épica ante el suizo Wawrinka

Rafa Nadal, sin apenas poderse mover, sin reacción y con evidentes síntomas de dolor por una lesión en la espalda, cayó en una dramática final del Open de Australia ante el suizo Stanislas Wawrinka por 3-6, 2-6, 6-3 y 3-6.

Rafa Nadal no pudo completar ante el suizo Stanislas Wawrinka la proeza de ganar un Open de Australia que fue superando con una tremenda ampolla en la mano que usa para sujetar la raqueta. Pero, ya en la final, un contratiempo más hizo inalcanzable la gesta: su espalda se quedó "clavada", como él mismo explicó luego, durante el peloteo previo.

Así las cosas, comenzó la final lesionado y, tras el primer set que perdió por 6-3, el dolor se agudizó en el segundo, que también fue para su adversario por 6-2 tras solicitar la asistencia en pista del fisioterapeuta. Con evidentes dificultades para moverse, pero midiendo muy bien los riesgos y aprovechando el vértigo de Wawrinka ante su momento histórico, Nadal ganó el tercer set por 3-6. En el último, el dolor no le dejó pasar del 6-3 final, aunque lo intentó todo con una fuerza mental descomunal.

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Tras el encuentro, Nadal se disculpó por no haber podido conceder a los espectadores la final que esperaban, aunque aseguró haber dado "todo lo que tenía dentro", a lo que el público respondió con una sonora y larga ovación.

En rueda de prensa, el tenista explicó que "el dolor de espalda me limitaba cada vez que sacaba. Al principio me sentía sacando muy bien, pero fue cada vez un poquito peor, hasta que no podía más". Lo último que quería era retirarme, especialmente en una final y sobre todo cuando he estado trabajando tanto durante un año para un momento como este. Intenté acabar lo mejor, por el público, el rival, por mí, pero era imposible ganar de esta manera".

Toni Nadal, tío y entrenador de Rafa, confesó que "llevaba varios días con molestias pero íbamos superándolas hasta hoy..."