Juan Peña: "Cuando mi hijo, Tristán, duerma bien, iremos a por la hermanita"

​El cantante abre su corazón a Rosa Villacastín.

Juan Peña se mueve como pez en el agua entre la gente adinerada, entre la realeza española, dice que porque la discreción forma parte de su personalidad y es la única manera de no crearse enemigos en un mundo tan egocéntrico.

Lo que en modo alguno quiere decir que no sea consciente de dónde viene y dónde están sus raíces familiares. Cantante por vocación, hoy disfruta de una reconocida fama y de un status sentimental envidiable: hace años que comparte ilusiones y proyectos con la periodista Sonia González, su pareja, madre de Tristán, su único hijo, con los que pasa unos días de descanso en Marbella, después del concierto que ofreció en Olivia Valêre, donde cosechó un gran éxito.

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"No sabes la cantidad de pañales que he cambiado"

Juan, ¿ha aprendido ya a cambiar pañales?
No sabes la cantidad de pañales que he cambiado, la de noches que me levanto para darle el biberón a mi hijo, porque nosotros en Madrid no tenemos a nadie que nos ayude, ya que mis padres viven en Jerez y los de mi mujer, en Albacete.

Gratifica ver que ejerce la paternidad de manera activa.
No queda otro remedio. Yo al niño le canto, le hablo, le pongo música, quizá porque vengo de una familia muy normal en la que cuidar de los hijos, darles de comer, vestirles.. es lo habitual. Nosotros somos tres hermanos y siempre hemos vivido con mucho entusiasmo cuidar de los pequeños.

"Me he vuelto más sensible y precavido"

¿Se lo inculcó su madre?
Y mi abuela. ¿Sabes cuánto pesó mi madre al nacer?

¿Cuatro kilos?
¡Diez Kilos! Yo creo que es un caso único, que publicó la prensa de la época.

¡Pobre mujer!
Sí, porque entonces no iban a hospitales a parir ni les ponían la epidural, los hijos se tenían en casa, que es donde nació nuestra madre.

¿Qué le ha enseñado la paternidad?
Sentimientos que no se pueden explicar, y eso que el niño vino sin buscarlo, porque habíamos planeado esperar un poco, ya que queríamos hacer las cosas con más tranquilidad: primero la boda, después el embarazo y más tarde los hijos, porque somos muy religiosos.Pero una vez que ha venido, estamos encantados.

Es una gran responsabilidad...
Por supuesto, yo ahora, cuando viajo en avión, pienso: ¿Y si me pasa algo, y si tengo un accidente? Me he vuelto más sensible y precavido.

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"Me impresionó la mirada transparente de Sonia"

Lógico que se preocupe por el futuro de su familia.
Cómo será que me estoy haciendo un montón de seguros por, si me pasa algo, que a mi niño no le falte de nada.

¿Les gustaría tener más hijos?
Cuando el niño duerma bien iremos a por la hermanita. Me temo que le va a gustar mucho la juerga, porque no para por la noche.

¿Cómo conoció a Sonia, su pareja?
En la televisión de Castilla-La Mancha, donde presentaba un magazine. Nada más verla, le dije a mi mánager: "Ésa va a ser la madre de mis hijos". Me impresionó su mirada transparente, su humanidad, es una mujer muy cercana.

Vaya, sí que es valiente, sí.
Tardamos dos años en comprometernos, antes que pareja fuimos amigos, pero nos dimos cuenta de lo que sentíamos en la Iglesia de Medinaceli.

"Canté en el funeral de la madre de Cari Lapique"

Su vida ha dado un giro de 180 grados.
Todavía queda la boda porque no estamos casados, aunque nosotros nos consideramos un matrimonio. Pero es verdad que nos ha cambiado mucho. Antes era un chico que igual cantaba en España que en el extranjero. Ahora mi vida gira alrededor de mi mujer, de mi hijo y de mi profesión, al menos hasta que me toque la lotería o la primitiva y pueda retirarme.

Dicen que es el cantante de la realeza.
Yo canto donde me llaman, por ejemplo, en el funeral de la madre de Cari Lapique o en Dubai. Ahora, vuelvo a Santo Domingo, París y Nueva York.

Lleva una carrera bien planificada.
Porque desde pequeño mi ilusión era ser cantante. En el colegio, cuando nos mandaban hacer redacciones, yo siempre escribía que mi sueño era vivir en Madrid, donde vivían estrellas como Rocío Jurado, Lola Flores...

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"He cantado en lugares donde nunca pensé que lo haría"

Sin duda, apuntaba muy alto.
Sí, cuando formé un grupo de flamenquito estudiaba Gestión administrativa. Fue entonces cuando me llamaron para cantar en la boda de la hija de Fermín Bohórquez. Ahí conocí al entonces Príncipe Felipe, que era testigo, y a raíz de eso me empezaron a salir fiestas privadas.

Pero usted aspiraba a más, ¿no es así?
Claro, yo quería grabar un disco y, para conseguirlo, grabé una maqueta que cayó en manos del sobrino de Manuel Alejandro, Josele, que se la llevó a Pepe Barroso, y éste dijo que me quería fichar.

A eso lo llamo yo tener una flor en el culo.
He tenido suerte, porque a raíz de eso me vine a Madrid, alquilé un piso en La Moraleja a una mujer que le hizo gracia lo joven que era. Como yo no tenía nómina ni nadie que me avalara, le enseñé la foto donde estoy con el Príncipe Felipe, y me alquiló la casa. Otro sueño hecho realidad.

¿Cuántos sueños más le quedan por cumplir?

Bastantes. He cantado en lugares donde nunca pensé que lo haría, lo que supone una responsabilidad muy grande.

¿A qué cree que se debe su éxito social?
A que soy una persona muy discreta, sin dobleces, muy respetuoso con aquellos que me han tendido una mano. Cuando cuelgo en las redes sociales una foto con algún personaje, antes le he pedido permiso.

"Hubo un momento en que no tenía ni para tabaco"

¿La discreción es una de sus bazas?
A mí me han ofrecido muchísimo dinero por hacer entrevistas en televisión y en prensa escrita para contar cosas concretas de mi vida o de una fiesta a la que iba gente importante. Y dije que no, en un momento en que no tenía ni para tabaco.

A eso le llamo lealtad.
Lealtad y discreción son dos valores que me han inculcado mis padres.

Cantó en una fiesta de la Infanta Margarita.
Estuve yo, Alaska, Ana Belén y Víctor Manuel. Una fiesta de cumpleaños muy emotiva a la que asistió toda la Familia Real.

¿Qué le dicen sus padres cuando ven todo esto?
A mi familia no la puedo llevar a ningún sitio porque recuerdo cuando canté en el Teatro Compact de la Gran Vía, que de la emoción que sintió mi madre la tuvieron que llevar al hospital y una tía mía de Jerez se desmayó. Ellos tenían miedo de que en Madrid equivocara el camino y me torciera.

¿Son los que le ponen de cara a la realidad de la vida?

Sí, ellos me ponen los pies en el suelo. Yo he tenido la suerte de dar con gente como Rocío Jurado o los dueños de Gabana, que me han cuidado mucho y me han indicado el camino a seguir.

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"Yo, cuando canto, lo hago con el corazón"

Algo bueno habrá hecho usted.
Supongo que sí, porque, cuando yo salí de Jerez, mi padre me dijo que en Madrid no ataban los perros con longaniza. Y yo le contesté que sólo iría cuando hubiera acabado mis estudios y tuviera ahorrado un dinerito para hacer frente a los primeros gastos. Lo liquidé hospedándome en el Meliá, y después en un ático en Castellana.

¿Qué le distingue de otros artistas?

Tú dijiste que tenía "ángel", no lo sé, lo que sí creo es que mi música llega a la gente, les emociona. Yo he estado en Dubái, donde me prohibieron acercarme a la gente mientras cantaba, y al final todos se pusieron a cantar conmigo. Yo, cuando canto, lo hago con el corazón.

¿De quién ha heredado la vena artística?
No lo sé, en mi familia no hay artistas, mi padre y mi hermano tienen un puesto muy bueno en González Byass. Mi abuelo sí era primo lejano de El Lebrijano...

¿Tener un público tan selecto, le condiciona?
No, para nada, porque yo canto en fiestas privadas pero también en conciertos.

"Quienes me siguen tienen un alto poder adquisitivo"

¿Recuerda el primer dinero que ganó?
675.000 pesetas que me dio una señora de la alta sociedad por cantar en su casa de El Rocío. Una cantidad que me impactó.Yo quería que mis padres veraneasen en El Buzo, del Puerto de Santamaría, alquilé una casa y les invité. Y me compré un coche.

¿En el mundo que se mueve reconocen el talento?
Tengo la suerte de que a mí no me tratan como artista, me tratan como amigo, de manera que, además de cantar, me invitan a la cena, y después voy a su barco, a sus casas, en calidad de amigo.

Una buena fórmula, sin duda.
Recuerdo que la compañía de discos me propuso dejar de cantar en las fiestas privadas. Yo les dije que mis fiestas privadas eran mi seguro profesional. Gracias a eso yo tengo asegurado mi pan de cada día y la venta de mis discos, porque quienes me siguen tienen un alto poder adquisitivo.

Sin duda es un disfrutón.

Porque en Madrid mis amigos son mi familia en Madrid. Yo a Fonsi Nieto, a Vicky Martín Berrocal, a Alba Carrillo, o a Alejandro Sanz les quiero como hermanos.

¿A Feliciano también?
También, pero ellos saben que en situaciones complicadas soy neutro, no tomo partido por ninguno, porque si lo hiciera perdería la amistad de alguno de ellos y eso no quiero que ocurra.

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¿Quién es él?

NACIÓ en Jerez, en 1981, en el seno de una familia de clase media. Tiene dos hermanos.

INICIOS En el colegio soñaba con ser un famoso cantante y vivir donde lo hacen las estrellas de nuestro país. Para conseguirlo no dudó en cantar en ferias y fiestas privadas en Andalucía. En una Feria de Abril conoció a Fátima, la mujer de Borja Domecq, que le introdujo en la alta sociedad de Madrid y Andalucía.

ÉXITO El paso definitivo lo da cuando debuta en Gabana, una de las discotecas de moda de Madrid. Juan se ha consolidado como uno de los artistas del momento. Prueba de ello son sus éxitos en el Cavendish Square de Londres o en la Gala Navideña de los amigos del Líbano, que se celebra en Montecarlo. Es asiduo de las fiestas que organizan Leo Dicaprio, Denzel Washington, Antonio Banderas o Lenny Kravitz.

PREMIOS Ha recibido, entre otros 'Alma Flamenca', o el de 'Artista Solidario de la Fundación Rais'.

FAMILIA Mantiene una relación estable con Sonia González, hija del matador de toros Dámaso González.La pareja tiene un hijo de 11 meses, Tristán.

Mi foto favorita

Esta foto, en la Gala de Banderas, refleja cómo somos: los dos tenemos una sonrisa limpia que nos salió del corazón.