Céline Dion como no la habías visto nunca: posa desnuda

​La cantante canadiense, de 49 años, se desviste y provoca el revuelo de Instagram.

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Bajo el pretexto de la Semana de la Alta Costura de París, la edición americana 'Vogue' ha cubierto el día a día de Céline por su vinculación con este ámbito de la moda. Durante el reportaje, la artista posó desnuda para el Instagram del medio.

Here's a little naked fact to ponder while Celine Dion changes looks between shows: for the past five years she has worn haute couture near exclusively for her own performances (in Las Vegas and on her current "mini-tour" of Europe). She performs a minimum two hours a night, five or six nights a week, dancing and curtseying and generally gesticulating sans abandon, in handmade, hand-beaded delicacies designed solely to walk a catwalk or a carpet (and often with handlers). For Celine's orders, the houses send teams to Nevada for typically three fittings, before the garments are ultimately finished in her local, private atelier. Armani Prive, Schiaparelli, Giambattista Valli, Versace...only a partial list. Everyone, basically. In Vegas, Velcro panels are added to allow for her ribcage to expand or for a quick outfit change. Micro straps of elasticized chiffon prevent a slit from becoming a sloppy situation mid-squat. Shoes—always heels, never platforms—are ordered one size smaller (she is normally a 38) and refitted with metal shanks. Says Celine, "We have to make haute couture industrial." And, more enigmatically: "The clothes follow me; I do not follow the clothes." Which is to say: the haute couture, with all its fragility and handcraft, has to perform professionally for Ms. Dion. And privately as well. Years ago, Celine bought a classic little black dress from the Christian Dior atelier when the house was overseen by John Galliano. It is simple, falling to mid calf, and narrow as can be with just a hint of stretch. It requires a minimum of jewelry, a statement bracelet or perhaps one of the major diamond rings she designed with her late husband Rene Angelil: two pear cuts set in a wide pave band, or two hearts of diamond and emerald abstractly interlocking, on a cushion of yet more diamonds. This LBD forces you to walk one foot in front of the other. This is a dress Celine knows well and clearly loves, the simplest evocation of the private luxury of couture and the total antithesis of the red carpet hoopla that attends the union of fashion and celebrity. It is also the dress she wore to Rene's funeral. #CelineTakesCouture Photo by @sophfei.

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En esta ocasión, se muestra más natural que nunca y sin retoques. Con las piernas cruzadas y el brazo tapando el pecho y parte de su rostro, posa, sentada, frente a un fondo blanco. Sobre el respaldo de la silla pende el vestido amarillo con el que aparece en algunas fotografías del reportaje.

La publicación, que ya cuenta con 122 mil 'me gusta', hace un breve resumen del tema principal: la alta costura.

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La cantante, segura y atrevida, a la vez que algo enigmática, segura que: "la ropa me sigue, yo no sigo a la ropa", lo que significa que no es ella la que tiene que ajustarse a las prendas. Las grandes marcas que la visten, como Armani Prive, Giambattista Valli o Versace, entre otros muchos, son quienes han de adaptarse a ella incluyendo, por ejemplo, velcro, para facilitar el movimiento de la artista o que los cambios de vestuario se efectúen con mayor rapidez.

También señala la exclusividad de sus prendas, hechas a mano y únicamente para desfilar por alfombras y pasarelas.

Tras los complicados meses que preceden al reportaje, Céline aparece como una mujer nueva y fuerte que ha logrado superar los obstáculos que se han interpuesto en su camino.

UN AÑO Y MEDIO SIN SU MARIDO

En enero del pasado 2016 la cantante recibía una de las peores noticias de su vida: su marido, el empresario René Angélil, fallecía con 73 años. El cáncer de garganta que padecía provocó algunos parones en la carrera de la artista, que se vio abocada a abandonar los escenarios para cuidar de su marido. Algo que a él no le agradaba demasiado, pues según declaraciones de la misma Céline: "René siempre me dijo que el espectáculo debía continuar, que no podía ser egoísta y estar siempre aferrada a él. Hay que dejar que las personas se vayan, porque si no es imposible vivir en paz".

UN SEGUNDO REVÉS PARA LA CANTANTE

No suficiente con esto, dos días después del fallecimiento de su marido, también se marchaba para siempre el hermano de Céline, víctima de otro cáncer, mientras ella permanecía en Las Vegas organizando el funeral de René.