Diana fue la primera mujer inglesa que se casó con un heredero al trono después de 300 años; y la primera plebeya que con su belleza y sencillez consiguió eclipsar a todos los miembros de la casa real, convirtiéndose en un ídolo de masas en vida y en un mito al morir.
Mientras Carlos Windsor se debatía entre Camila, su verdadero amor, y el deber como futuro heredero de la corona, la joven Spencer vivía su particular cuento de hadas, con príncipe azul incluido. Finalmente, tras muchas presiones de la familia real para que el heredero tomara una decisión, en febrero de 1981 se hizo oficial el noviazgo. Diana muestra feliz su anillo de compromiso.