El piloto y su mujer ni llegaron juntos ni se sentaron en la misma mesa. Al concluir la fiesta, no se fueron en el mismo coche.
El 30 de agosto, la hija de Juan José Hidalgo, Cristina, dio el sí quiero en una emotiva ceremonia a Javier Fernández Blanco, padre de su hija, de un año. La boda, oficiada por el padre Garralda, se celebró en la finca “El Jardín de Oñate”, en Aranjuez (Madrid), propiedad de Pedro Trapote, amigo de la familia, aunque la boda “real” había tenido lugar unos días antes (en la finca no hay capilla, por lo que no puede celebrarse oficialmente un enlace).
La novia, que llegó junto a su padre, propietario de Globalia (empresa que engloba Air Europa, Halcón Viajes, Travelplan, Pepe Car...), eligió un diseño firmado por Manuel Mota para Pronovias: un palabra de honor de seda natural en blanco cera, laboriosamente calado con encaje y con una cola de tres metros.
Tras la ceremonia, los más de 750 invitados degustaron un cóctel formado por ibéricos, todo tipo de quesos, huevos de codorniz, morcilla y chorizo traídos expresamente de Salamanca, tierra del padre de la novia. Después, se sirvió una cena en la zona de saltos de hípica de la finca –decorada por Ramiro Jofer–: una base de trufa con puré de patata; solomillo con cebollitas francesas y lingote de chocolate.
El hermano de la novia, Javier, acudió a la boda junto a su novia, Malena Costa, participante mallorquina de “Supermodelo 2006”. Fonsi Nieto fue sin Ariadne Artiles. La modelo canaria llegó una hora y media más tarde. El piloto y su todavía mujer se comportaron más como amigos que como un matrimonio. De hecho, no se sentaron en la misma mesa y Fonsi se marchó en el mismo coche que Almudena Fernández, que no fue con su novio, el modelo Cameron.