El cantante siempre los cubría con velos, gorros... pero ahora hemos podido ver los rostros de sus hijos mayores, Paris y Prince,
que, por cierto, no guardan parecido con su padre.
La estrella del pop, Michael Jackson, llevaba la cara tapada, aunque sí vimos a sus hijos.
Acaba de lanzar al mercado su reedición de “Thriller”, el álbum con el que hizo historia hace 25 años, y parece que Michael Jackson quiere mostrarse más cercano. Así lo afirma Janet, su hermana, que explica que ahora él es otra persona, “más comunicativa y humana”.
Dicen que por ello ha dejado que fotografíen los rostros de sus dos hijos mayores –que normalmente van cubiertos con velos, máscaras, gorras...–, aunque la portavoz del cantante ha desmentido que éste lo consienta.
El pequeño sí iba cubierto
Lo cierto es que Prince Michael, de once años, y Paris Katherine, de nueve –ambos fruto de su matrimonio con Debbie Rowe–, se mostraron con el rostro descubierto en el hall del Hotel Luxor de Las Vegas, tras ver el espectáculo del ventrílocuo Ronn Lucas. Los niños no guardan parecido con su padre –negro, aunque desde hace años haya aclarado su piel, según él, por una enfermedad–. Ambos tienen la piel blanca, el cabello castaño claro y liso, e incluso la niña tiene los ojos azules, como su rubia madre.
A Prince y Paris los seguían su padre, Michael, y Prince Michael II –que nació de un vientre de alquiler en 2002–, éste sí cubierto por una capucha –su piel también es clara– y de la mano de su niñera.
La cantante, que deja ver su lado más maternal, jugó con sus hijos en un parque de Los Ángeles.