Cremas para el sol: los errores más comunes que cometemos al usarlas

No basta con aplicarse protector solar​ sin ton ni son: hay que seguir unas pautas para que su eficacia sea total.

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Aunque tenemos claro que hay que echarse protector solar cuando estamos tomando el sol, todos cometemos errores de los que no somos conscientes y hacen que aplicarnos la crema no sea tan efectivo como debiera.

Hemos hablado con Aurora Barranger, experta en Dermocosmética de Laboratorios Uriage, para que nos explique cuáles son los errores más comunes a la hora de echarnos los protectores solares que hacen que su cometido no se realice correctamente. Vía: Woman'sDay España

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1. RECUPERAR EL BOTE DE CREMA DEL AÑO PASADO

La duración y efectividad de los protectores solares, como de la mayoría de cosméticos, no suele ser de más de un año. Tanto la caja del producto como el propio envase tienen impreso un dibujo que indica cuántos meses puede permanecer un producto abierto cumpliendo al 100% sus propiedades. Pasados esos meses, la crema, loción, gel... dejará de ser efectivo y, por tanto, deberemos descartarlo.

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2. APLICAR EL PROTECTOR ANTES DE BAÑARNOS

Uno de los errores más comunes es aplicarnos la crema solar al llegar a la playa o piscina para a continuación meternos en el agua a refrescarnos. Aunque el producto elegido esté clasificado como waterproof, el producto pierde efectividad porque no ha dado tiempo a que penetre correctamente en la piel y, además, el agua siempre arrastra parte del producto que hemos aplicado. Lo ideal es aplicar la crema entre 20 minutos y media hora antes de ponernos al sol y volver a ponernos después de cada baño o después de un esfuerzo físico, en el caso de estar haciendo deporte.

3. OREJAS, NUCA Y PIEZ, LOS GRANDES OLVIDADOS

Y es que ¿quién no se ha quemado alguna vez una de estas partes de nuestro cuerpo? Los labios, orejas, dedos y empeine de los pies, axilas y nuca siempre se quedan sin su ración de protección cuando extendemos la crema por nuestro cuerpo. A partir de ahora, no puedes olvidarte. Y si tienes niños, es más importante todavía no dejarse ni un milímetro cuadrado sin proteger, ya que ellos tienen todavía más sensible su piel.

4. NO USAR CREMA A LA SOMBRA

Aunque no estemos al sol y nos tumbemos debajo de una sombrilla o árbol, es igual de necesario aplicar protector. La razón es que la radiación solar se refleja en la arena o agua y llega hasta un 34% a nuestra piel, por lo que el riesgo de quemarnos también está presente.