Algunos son sólo un original o caprichoso adorno; otros, mensajes que sus propietarias quieren lanzar al resto de la humanidad, y hay otros que parecen grabados a fuego en la piel y esconden historias de amor.
A los 15 años –ahora tiene 31–
ya se grabó una runa vikinga
en el brazo (abajo dcha.);
su traducción: “Querer es poder”. También lleva una luna en cuarto menguante en el vientre (abajo, izda.) y un pequeño símbolo
en el tobillo derecho. Presume
de ellos y los deja ver. Todos tienen en común su reducido tamaño.
Carmen Lomana luce figura en la playa