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Luce unos pies sanos e hidratados en verano

Con la llegada del calor, usa un calzado adecuado, evita la sudoración excesiva y mantén una correcta higiene. Tus pies te lo agradecerán y podrás presumir de ellos cuando te pongas sandalias.

Llega el calor y las altas temperaturas del verano. En esta época del año es conveniente cuidar y preparar los pies para el cambio de calzado, ya que pasar de las botas a las sandalias puede provocar lesiones. Desde el Colegio de Podólogos de la Comunidad Valenciana (ICOPCV), su presidenta Maite García explica: "Hay que tener en cuenta que en esta época tan calurosa, los pies tienden a hincharse y aumenta la sudoración en los mismos. Por eso, si pasamos de un calzado muy cerrado a sandalias directamente, estaremos incrementando exponencialmente la posibilidad de sufrir laceraciones".

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Es muy importante mantener una correcta hidratación en los pies.
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Para prevenir estos problemas, el ICOPCV recomienda hacer un cambio progresivo del calzado, siempre que sea posible usar pinqui de algodón; evitar fibras sintéticas que favorecen la sudoración; y escoger calzado fabricado con materiales naturales. Si los zapatos son nuevos, conviene no hacer largas caminatas el día que los estrenamos.

¿Cuándo deberíamos desechar un zapato? Según aconsejan desde el colegio, si el calzado está desgastado o dado de sí, sobre todo en la zona del empeine –como sucede a veces con las sandalias–, es importante sustituirlo porque al no sujetar adecuadamente el pie, no hay contención y puede propiciar sufrir esguinces en tobillos.

Usa chanclas en zonas de piscina y ducha

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Para prevenir infecciones por hongos o por papilomas en los pies, lo más recomendable es usar siempre chanclas de goma y evitar pisar el suelo con los pies descalzos. Los hongos proliferan en zonas húmedas, como instalaciones de piscinas, en bordillos donde queda estancada el agua; en vestuarios, duchas, lavapiés de la playa; saunas, gimnasios y, en general, en suelos en los que haya agua acumulada.

Previene bacterias y hongos: deja que las uñas respiren

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Un uso continuado de esmaltes puede amarillear las uñas. Según Estefanía Soriano, vicepresidenta de ICOPCV, "en esta época del año, vemos uñas que amarillean y, en muchos casos, se debe al abuso de esmaltes que no permiten a la uña respirar; las personas que los utilizan deben ser meticulosas en su uso y no llevarlos durante un tiempo prolongado para propiciar la salud de la uña". Por eso se recomienda utilizar, antes de la aplicación del esmalte, una base protectora, incolora, para que la propia uña no absorba el pigmento del esmalte. Además, debemos quitar la laca de uñas con un producto específico.

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