Faltaba Velázquez

En estos momentos se está celebrando la cena de gala en Buckingham Palace en honor de los Reyes de España. El salón Ballroom, el más grande de palacio, tiene en su interior a 150 invitados disfrutando de un menú servido en el Grand Service, un servicio de colección de plata dorada encargada en 1811 por [...]

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En estos momentos se está celebrando la cena de gala en Buckingham Palace en honor de los Reyes de España. El salón Ballroom, el más grande de palacio, tiene en su interior a 150 invitados disfrutando de un menú servido en el Grand Service, un servicio de colección de plata dorada encargada en 1811 por el que sería Jorge IV. Unas mesas que tardan cinco días en ponerse para que todo este listo cuando llegue el momento.

Sin embargo, todos estábamos pendientes de un encuentro. Un duelo estilístico entre Doña Letizia y la duquesa de Cambridge. Pero ese cara a cara era un poco absurdo de pretender. Primero porque no están a la misma altura protocolariamente hablando, si hay que comparar a alguien con la esposa de Felipe VI sería con Isabel II. Además las comparaciones son odiosas. Total, que el encuentro no se ha producido, por lo menos delante de las cámaras... ¿o sí?

Lo pregunto porque esta noche ha tenido lugar una escena muy curiosa durante el posado de los Reyes con Isabel II y su esposo, el duque de Edimburgo. Como si se tratase del cuadro de 'Las Meninas' de Velázquez, detrás de las dos parejas de soberanos se ve al Príncipe Enrique de Inglaterra charlando con Kate Middelton. Por lo que el encuentro entre doña Letizia y la esposa de Guillermo ha tenido lugar, aunque las fotos no lo reflejen. En la escena sólo faltaban un par de perros y el propio Velázquez pintando.

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Para esta cena de gala la Reina ha lucido un 'look' lleno de simbolismo. Lo primero, el color: doña Letizia ha elegido el rojo, el tono que más le gusta, el que más le favorece y el que más seguridad le da. Creado por su modisto de cabecera, Felipe Varela ha diseñado un vestido en tul y seda bordado en hilo y cristial color amapola, rubí y rosa. Además el traje lleva el escote tipo barco, que tanto le gusta a la Reina. En la mano una cartera de seda roja de Magrit. Una vez más doña Letizia lo deja claro, para los momentos claves, Varela es su elección.

Teníamos cierta sospecha de la tiara que iba a elegir esta noche doña Letizia. No hay otra en el joyero de la Familia Real española que se parezca más a una corona de reina. Se trata de la diadema Flor de Lis, l símbolo de la Casa de los Borbones, con esqueleto de platino y diamantes que en su momento causó auténtico furor entre las damas de la aristocracia. Inicialmente era de menor tamaño, pero fue la propia reina Victoria Eugenia quien encargó a la joyería Cartier unos añadidos y pequeñas modificaciones para que luciera aún más espectacular, tal y como se puede ver ahora. La tiara luce, entre los perfiles lanceolados de las flores de lis gruesos brillantes. La Reina Victoria Eugenia, de origen inglés, es el lazo familiar que une a Isabel II y Felipe VI.

Doña Letizia también escogió una de las 'pulseras gemelas' de Cartier y unos pendientes de diamantes. Las tres piezas son 'joyas de pasar.

¿Qué os ha parecido? ¿os gusta? ¿ha elegido bien?

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