Las 12 uvas de Iñaki Urdangarin en la cárcel de Brieva

El marido de la infanta Cristina pasa las Fiestas en la prisión de Brieva en Ávila. El ex duque de Palma recibirá al Año Nuevo en la soledad de su celda, sin casi luz, y viendo las Campanadas a través de la televisión.

Iñaki Urdangarín
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Iñaki Urdangarin se prepara para la Nochevieja más triste de su vida. El marido de la infanta Cristina, ingresado en la prisión de Brieva, Ávila, desde el pasado 17 de junio para cumplir los cinco años y diez meses de condena por su implicación en el caso Nóos, no tendrá privilegios para celebrar la última noche del año y lo celebrará como marca el protocolo de Instituciones Penitenciarias. Ese día no puede recibir visitas especiales por lo que pasará la noche solo, sin la compañía de su esposa, la Infanta, y sus cuatro hijos: Juan, Pablo, Miguel e Irene.

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Vanitatis se ha puesto en contacto con Instituciones Penitenciarias que, aunque no ha podido especificar el menú especial que degustará Urdangarin en Nochevieja, si ha asegurado que, como ocurre durante el resto del año, las luces generales de la prisión se apagarán a las 22 horas. Por este motivo, si el ex duque de Palma quiere tomarse las Uvas, deberá hacerlo en la soledad de su celda, con su luz personal.

Una vez en su celda, y vigilado por su funcionario de confianza, Iñaki recibirá una bolsa con las 12 uvas y, si lo desea, podrá seguir las Campanadas a través de alguno de los canales de la televisión de su celda. Y no podrá brindar por el 2019 con nada de alcohol.

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Igual que ya sucedió en Nochebuena y Navidad, el marido de la infanta Cristina, degustará un menú especial aunque lejos de los lujos a los que estaba acostumbrado fuera de prisión. Según publica Look, todos los menús tendrán un coste aproximado de 4€ por preso aunque sí que contarán con una lista completa de alimentos. El pasado 24 de diciembre, Urdangarin cenó langostinos y merluza, y, para comer el día 25, unos entremeses de embutido y un plato de carne. De postre, no faltó el turrón. Además, Iñaki no ha podido brindar con alcohol porque está prohibido. Mientras Urdangarin pasa estos días de fiesta en Brieva, a la espera de conseguir el tercer grado, que le permitiría salir de prisión por la mañana y volver solo para dormir, Cristina se reparte entre Madrid y Vitoria, donde reside la familia de su marido.

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