Meghan Markle y el príncipe Harry, los invitados perfectos

Meghan Markle se ha convertido en el centro de todas las miradas en la boda de un amigo de la infancia del príncipe Harry, aunque él tampoco ha pasado desapercibido.

Charlie Van Straubenzee Wedding
Mark Cuthbert

No hay evento en el que Meghan Markle no triunfe con su estilismo. Lo mismo se planta un vestido gabardina, que apuesta por el 'total look' amarillo, haga lo que haga, gana. Siempre apuesta a lo seguro y conquista todas las miradas. Ahora la duquesa de Sussex ha vuelto a hacerlo. Ha acudido al enlace de Daisy Jenks y Charlie Van Straubenzee, amigo de la infancia del príncipe Harry, y tanto ella como su marido se han convertido en el foco de toda atención en un día de lo más especial para ambos. El príncipe Harry ejercía de padrino en la boda de uno de sus mejores amigos desde que se conocieron en Ludgrove Prep School en Berkshire, y ella, además de celebrar el amor de la pareja, celebraba en cierta forma su cumpleaños.

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Samir Hussein

Para la ocasión, Meghan Markle ha elegido un vestido asimétrico que combina el negro, el blanco y el verde en bloques de colores. Se trata de un vestido tableado de ' Club Monaco', el cual cuesta al rededor de 300 euros. Para complementar su 'look',optó por un cinturón de la misma marca, un clutch negro de Kayu, un tocado de Philip Treacy, y unos zapatos de Aquazzura.

La pareja llegaba por separado al lugar del enlace, que se celebraba en la localidad de Frensham, en Surrey. ¿El motivo? La duquesa de Sussex tenía que esperar a que el príncipe Harry llegara con el novio.

Yui Mok
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