Hemos actualizado nuestro Aviso de Privacidad. Puedes consultar el nuevo texto aquí.

Mette-Marit de Noruega y su 'visita oficial' más llamativa

Quiso conocer de primera mano el proceso del sistema de recogida y reciclado de basuras de Oslo y cambió el coche oficial por un camión de la basura para ir a ver la central de reciclado de residuos.

Quiso conocer de primera mano el proceso del sistema de recogida y reciclado de basuras de Oslo y cambió el coche oficial por un camión de la basura para ir a ver la central de reciclado de residuos.

1 de 5
Una 'visita oficial' muy llamativa

La cabina de un camión de recogida de basuras no es el medio de transporte habitual de una princesa. Sin embargo, esta vez sí lo fue para Mette-Marit de Noruega, que de esta manera tuvo la oportunidad de conocer de primera mano el funcionamiento del sistema de recogida y reciclado de residuos de Oslo.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
2 de 5
Concienciada con el reciclaje

Para Mette-Marit el día comenzó muy pronto por la mañana en la cocina de una familia de la capital, la familia Goodwin residente en el barrio de Veitvet.. Allí estuvo separando la basura y residuos en bolsas
de colores, como indican las normas municipales, junto a la dueña de la casa Jeanett Goodwin y a su hija Eyla, y antes de depositarlas en el cubo correspondiente

Los habitantes de Oslo tienen la obligación de separar la basura en bolsas de colores: azul para los plásticos, verde para los residuos biodegradables y blanco para el resto de los deshechos.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
3 de 5
De 'paseo' en el camión de la basura

Minutos después, y acompañada por Fabian Stang, el alcalde de Oslo, la princesa Mette-Marit se subió al camión de recogida de basuras que la llevó hasta la central de reciclado, que dicen por los lares nórdicos que es la mayor del mundo de su clase porque usa un sistema de reconocimiento óptico único.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
4 de 5
Atenta a todas las explicaciones

Con casco de seguridad, y esta vez con zapatos planos aunque con un bolso de Guzzi colgado del brazo, Mette-Marit estuvo viendo de cerca, a pesar del desagradable y fuerte olor que reina dentro de la central del basurero, todo el proceso y tratamiento que dan a las bolsas de basura.

Los restos de comida sirven para hacer otros productos biológicos como el biogás o bien fertilizantes agrícolas. Los plásticos se utilizan para hacer nuevos productos de plástico y el resto de las basuras, se usan como combustible para el sistema centralizado de calefacción de la ciudad.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo
5 de 5
Una completa mañana

Tras la visita a la planta de separación de residuos, la princesa Mette-Marit fue a ver la de reciclado de Haraldrud. A esta central llega de todo, desde muebles viejos hasta electrodomésticos que ya no funcionan. Allí escuchó atenta todas las explicaciones de los procesos e incluso se interesó por los procedimientos de destrucción de residuos peligrosos, que son tratados para que no dañen la naturaleza. Y es que la separación y reciclado de los residuos domésticos es lo más simple que se puede hacer para ayudar a conservar al medio ambiente.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo