Kate, Guillermo y Jorge terminan el viaje más largo de sus vidas

Los duques de Cambridge ya han puesto fin a su viaje de 19 días a Nueva Zelanda y Australia, en el que se han llevado con ellos a su hijo, el príncipe Jorge, de nueve meses. El pequeño ha sido el verdadero protagonista de la visita a las antípodas, que comenzó el pasado 7 de abril en Nueva Zelanda.

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Los duques de Cambridge ya han puesto fin a su viaje de 19 días a Nueva Zelanda y Australia, en el que se han llevado con ellos a su hijo, el príncipe Jorge, de nueve meses. El pequeño ha sido el verdadero protagonista de la visita a las antípodas, que comenzó el pasado 7 de abril en Nueva Zelanda.

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Fin a 19 días en Nueva Zelanda y Australia

El viaje de los duques de Cambridge de 19 días a Oceanía ya ha llegado a su fin. Tras visitar en primer lugar Nueva Zelanda y posteriormente Australia, el príncipe Guillermo y Kate se han despedido y han regresado a casa.

En su última aparición, en Canberra antes de volar a Sidney y desde allí iniciar el regreso a Londres, Guillermo y Kate posaban antes de subir al avión con su hijo, el príncipe Jorge, que les ha acompañado en este largo periplo por las antípodas y que ha estado con ellos en varios de los numerosos actos que han protagonizado desde que diera comienzo este viaje oficial el pasado 7 de abril.

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Jorge, muy curioso en el adiós

El príncipe Jorge, que ha realizado su primera salida oficial al extranjero con ocho meses de vida, ha sido el verdadero protagonista del viaje, ya que todos esperaban verlo en persona.

En el adiós a Australia, el pequeño se mostraba curioso observando todo lo que ocurría a su alrededor mientras estaba en brazos de su madre, Kate Middleton.

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El look del príncipe Jorge, en rojo y blanco

Para su regreso a Londres, la duquesa de Cambridge optó por vestir a su retoño con una chaquetita roja de punto, camisa blanca y pantalones cortos de rayas verticales con ambos colores a juego. El pequeño llevaba unos calcetines blancos y sandalias negras para completar su look.

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Jorge y su 'enfado'

El príncipe Jorge, que es un niño rubicundo, muy guapo y con un buen par de mofletes, se mostraba algo enfadado en brazos de su madre, que le hacía carantoñas y mimos. El viento que hacía en la base militar de Base Fairbairn en Canberra en el momento de coger el avión parecía que molestaba mucho al pequeño.

Antes de subir al avión, Guillermo y Kate -con Jorge en brazos- estuvieron conversando a pie de pista con el primer ministro de Australia, Tony Abbott y su esposa Margie.

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Un niño muy repeinado

El príncipe Jorge, en su adiós a Australia, al que el primer ministro australiano, Tony Abbott, acudió para despedir a los duques de Cambridge, nos dejó esta graciosa imagen en la que vemos que estaba muy bien repeinado.

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Jorge es 'gruñón' en los vuelos largos

Antes de subir al avión para comenzar el viaje, el príncipe Guillermo desveló que a su hijo no le gusta demasiado volar y que es un poco "gruñón" cuando los viajes son largos.

Guillermo y Kate, instantes antes de instalarse en el avión, saludaron desde las escalerillas de la aeronave a un grupo de personas que estaban en las vallas del aeropuerto observando su partida y dándoles el adiós.
 

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Último acto en Australia, homenaje a los caídos

Uno de los momentos más emotivos de la ceremonia fue cuando el príncipe Guillermo y su esposa, Kate Middleton, depositaron una corona de amapolas rojas en señal de homenaje a los caídos y agachaban la cabeza en señal de respeto para cumplir con un minuto de silencio.

Frente a ellos se encontraba la Piedra de la Memoria, el monumento erigido en recuerdo de los soldados australiano, neozelandeses y británicos muertos en la Primera Guerra Mundial.

Durante el acto también hubo el tradicional desfile en el que participaron representantes de los veteranos de la Primera Guerra Mundial, representantes de los veteranos de la Segunda Guerra Mundial, la Guerra de Corea, la Federación Malaya, Borneo y de los conflictos de Vietnam, así como miembros de diferentes cuerpos militares.

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Último acto en Australia, homenaje a los caídos

Guillermo y Kate, a continuación se dirigieron al Salón de la Memoria, un estrecho patio con una piscina memorial donde hay un pebetero con una llama eterna.

La real pareja también visitó el muro del Australian National War Memorial, donde depositaron amapolas rojas y posteriormente y visitaron la Tumba del Soldado Desconocido de Australia, donde depositaron otra corona de flores.

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El último look de Kate en Australia

Para la ocasión, la duquesa de Cambridge optaba por vestir un vestido abrigo de tweed azul y blanco, con solapas, abotonado en el centro y algo de vuelo en la falda. Completaba su look con un tocado azul marino a juego con el clutch y un broche broche rojo amapola, que le habían entregado el día anterior en la recepción en casa del Gobernador de Canberra.

El príncipe Guillermo, por su parte, vestía traje sobre el que llevaba las medallas de oro y del jubileo de Diamante que le entregó en su día su abuela, la reina Isabel II, así como una ramita de romero.

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Completo día en Canberra

En el penúltimo día antes de terminar su gran viaje de 19 jornadas a Nueva Zelanda y Australia, este jueves 24 de abril, Guillermo y Kate asistían a una fiesta ofrecida en su honor por el Gobernador General de Australia, Peter Cosgrove, en su residencia oficial en Canberra.

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Kate, de blanco en Canberra

Para la fiesta en casa del Gobernador, la duquesa de Cambridge eligió un elegante vestido de cóctel blanco de Lela Rose, con manga ranglan con detalle idéntico en la cintura, que conjuntó con zapatos de tacón alto en negro, a juego con el clutch.

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El rostro más bello

Llamó mucho la atención el estilismo de la esposa del príncipe Guillermo, que para la recepción apostó por llevar el pelo recogido en un moño suelto, que dejaba su bello rostro al descubierto...

La responsable del peinado es la peluquera personal de Kate, Amanda Cocine Tucker, que ha sido pagada personalmente por su suegro, el príncipe Carlos, para acompañarla en el viaje a Oceanía.

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Visita al Parlamento

Horas antes, los duques de Cambridge visitaron el Parlamento de Canberra, donde participaron en una recepción ofrecida por el primer ministro, Tony Abbott, en el Gran Salón.

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Miradas cómplices

El príncipe Guillermo pronunció un breve discurso, en el que señalaba que Australia tiene muchas cosas por admirar, y recordaba su reciente paso por Uluru y el zoológico de Taronga. "De mala gana, Catherine, George y yo dejamos Australia. Muchas gracias por la calidez y la generosidad que nos han demostrado durante nuestra visita", decía.

Durante el acto, los duques de mostraron muy felices y sonrientes, con Kate mirando tiernamente a su esposo.

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Visita al Museo

La visita a la ciudad de Canberra también dio para que Guillermo y Kate visitaran el National Portrait Gallery, un museo de cuadros y retratos similar al que existe en Londres.

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Trabajo en equipo para plantar un roble

Durante su estancia en Canberra, Guillermo y Kate visitaron el Arboretum Nacional de Australia, una gran y cuidada zona forestal que se encuentra a sólo seis kilómetros del centro de Camberra. Allí, codo a codo, los duques plantaron una emblemática semilla de un árbol de roble.

Este paraje natural es el hogar de 94 tipos de árboles raros y que están en peligro de desaparición o son simbólicos de Australia y de otras partes del mundo.

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Los niños, su debilidad

Tras plantar el roble, el nieto de la reina Isabel II y su esposa firmaron en el libro de visitas del Arboretum Nacional de Australia y se reunieron con un grupo de niños con distintos problemas de salud y sus padres.

Los pequeños regalaron varios peluches a los duques para su hijo, el príncipe Jorge, y Guillermo y Kate les dijeron que "la cama de Jorge estará llena de pequeños osos de peluche"...

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El primer look de Kate Middleton en Canberra

Para su primer estilismo en Canberra, la duquesa de Cambridge se decantaba por un llamativo diseño verde esmeralda, de manga larga, cuello cerrado, falda con vuelo y cinturón de hebilla firmado por Catherine Walker, que combinó con pumps beige de LK Bennett.

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Guillermo y Kate ponen ritmo a su visita a Australia

El miércoles 23 de abril, los duques de Cambridge visitaron la ciudad de Adelaida. Guillermo y Kate comenzaban la jornada con mucho ritmo, visitando el centro Northern Sound System el lugar donde el príncipe Guillermo y Kate Middleton nos ha dejado uno los momentos más llamativos y divertidos de este viaje: ambos aprendiendo a ser Dj y ejerciendo de pinchadiscos.

En la imagen vemos a los Duques seguir muy atentos las explicaciones del Dj Shane Peterer, que les cuenta cómo funcionan los tocadiscos, las mesas de mezclas...

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Kate ejerce de Dj

La duquesa de Cambridge se lo pasó en grande en su turno para pinchar música y hacer sus propias mezclas. Tan natural y espontánea como siempre, no podía evitar las risotadas y las miradas cómplices hacia su marido para comprobar qué le parecía su labor de 'Dj real'.

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El príncipe Guillermo toma los mandos

El príncipe Guillermo, acostumbrado a los mandos y botones pues es piloto de helicópteros de rescate, no pudo evitar coger los mandos de las mesas de mezclas y pinchar música por si mismo. Eso sí, para ser Dj iba demasiado elegantemente vestido pues llevaba traje.

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Más ritmo: una demostración de Hip Hop

Tras demostrar sus habilidades musicales, Guillermo y Kate presenciaron una demostración de hip hop en el centro comunitario, donde los jóvenes preguntaron a Guillermo por sus gustos musicales: "Me gusta la música House, un poco el rock and roll y los clásicos, algo de Rhythm and blues… No soy es fan del Heavy Metal", contestó.

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Patinetes y bicicletas

Tras dejar el estudio de música, los duques de Cambridge fueron a visitar un parque de Adelaida conocido por sus instalaciones para practicar patinaje con monopatín. Allí un grupo de jóvenes les mostraron lo que eran capaces de hacer con cuatro ruedas y sobre bicicletas BMX.

Además, les entregaron como regalo una minitabla de skate para el príncipe Jorge. Al revés de lo que había pasado con las mesas de mezclas en el centro musical, en esta ocasión no se atrevieron a probar los monopatines.

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Guillermo y Kate ya tienen una plaza con su nombre

Este día fue muy señalado para el hijo del príncipe Carlos y para su esposa, ya que a continuación visitaron el barrio de Elizabeth, un suburbio obrero de Adelaida que lleva el nombre de la reina Isabel II en su honor.

Formado en 1955, la reina británica lo visitó ocho años después, en 1963. Allí, los duques visitaron el Centro Cívico de Playford y descubrieron una placa conmemorativa de la plaza que da acceso a las instalaciones, a la que han puesto su nombre.

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Una calurosa bienvenida

Guillermo y Kate fueron recibidos en el suburbio de Elizabeth en loor de multitudes. Miles de personas salieron a las calles para darles una cálida bienvenida, y los duques respondieron con su proximidad y simpatía.

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Escuchando a los jóvenes de Playford

En el Centro Cívico de Playford, Guillermo y Kate se reunieron con estudiantes, tutores y voluntarios, que les explicaron la labor que desarrollan en estas instalaciones de la comunidad local.

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El look de Kate de Adelaida

Para el viaje a Adelaida, la duquesa de Cambridge se decantó por un elegante vestido rosa palo de Alexander McQueen, con escote en uve, péplum, manga francesa y falda tableada, que combinó con pumps a juego.

Kate completaba su imagen con joyas sencillas entre las que llevaba su anillo de compromiso, una espectacular joya que perteneció a su suegra, la princesa Diana.

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Guillermo y Kate, nueva visita sin el príncipe Jorge

En la jornada anterior, visitaron la ciudad de Yulara, en el interior de Australia, donde conocieron una comunidad aborigen. En esta ocasión, tampoco estuvieron acompañados de su hijo, el príncipe Jorge.

En la imagen los vemos a la llegada a la localidad, popular por su monolito de arenisca roja llamado Uluru, también conocido como Ayers Rock.

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Viaje a Yulara

Guillermo y Kate fueron recibidos a pie de pista en el aeropuerto Ayres Rock de Yulara por el Administrador del Territorio del Norte, Sally Thomas, su marido Duncan McNeill, el Ministro Principal Adam Giles y su esposa Tamara, así como los nativos Daisy Walkabout y Vincent Nipper.

Los duques de Cambridge visitaron un centro cultural donde los miembros de una comunidad aborigen local interpretaron una canción y una danza tradicional en su honor para darles una cálida bienvenida llena de regalos.

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Un brazalete para Kate

Kate Middleton se mostró encantada al recibir un llamativo brazalete de varios colores, hecho y coloreado a mano con semillas, que inmediatamente se puso.

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