Sara Carbonero confiesa su mayor miedo

La periodista se ha sincerado y nos ha contado cuál es su mayor miedo, que se ha vuelto mucho mayor desde que es madre.

Sara Carbonero es de carne y hueso, y una vez más nos lo ha vuelto a demostrar. En el blog que escribe para Elle, 'Cuando nadie me ve', ha querido compartir con nosotros que como cualquier ser humano, tiene miedos, algunos más irracionales que otros...sobre todo desde que es madre.

La periodista ha empezado su relato contando una 'dramática' escena que vivió durante un vuelo. "No sé calcular así, ahora mismo cuántos viajes en avión he podido hacer a lo largo de mi vida pero son bastantes y no recuerdo ninguno tan angustiante", cuenta Sara. Y es que uno de sus rutinarios viajes Porto-Madrid se volvió un camino de turbulencias en el que pasó realmente mucho miedo.

Un miedo que confiesa se incrementó al pensar en sus hijos; "¿Sería entonces que ahora valoro más mi vida que cuando ellos no habían nacido? ¿Es que antes de ser madre era una inconsciente? Más bien creo que la maternidad viene con un montón de cosas maravillosas y con un buen puñado de miedos e inseguridades, como por ejemplo el miedo a no estar y que tus hijos te necesiten, a no verles crecer, a perderte algo de sus vidas".

Pero el miedo a volar no es lo único que ha experimentado la periodista estos días, y es que todo esto le ha hecho pensar mucho en sus hijos. Todo esto sumado a la terrible desaparición de Gabriel, de la que todos se han hecho eco.

"¿Qué tipo de monstruo se atreve a poner la mano encima a algo tan puro e indefenso como un niño? Es algo que escapa a toda lógica, no se puede explicar ni entender, no hay respuesta y por eso precisamente da tanto miedo", confiesa la periodista.

"Un miedo aún mucho mayor a que me pase algo a mí. Miedo a que les pase algo a ellos. A no controlar todas las situaciones y no poder evitar su sufrimiento", y zanja; "No me puedo creer que exista una sola persona en el mundo que no tenga miedos, otra cosa es que no lo diga. No todos los miedos se superan, no tenemos por qué hacerlo. Se trata de aprender a vivir con ellos".

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