Feliciano López cuenta uno de sus vicios confesables

El tenista visitó 'El Hormiguero' para hablar de su puesto como director adjunto del Mutua Madrid Open. El madrileño habló con Pablo Motos de la parte más desconocida de su profesión.

Feliciano López en 'El Hormiguero'
Foto: El Hormiguero

Pablo Motos y sus hormigas han recibido una visita muy especial, la del tenista Feliciano López, que acudía al programa no como profesional del tenis sino como director adjunto del Mutua Madrid Open, que se celebra estos días en la capital española. De momento, no tiene despacho propio y ya que lo comparte "todo" con Manolo Santana, director actual del torneo. Pero solo cuestión de tiempo, ya que a partir de la próxima edición, él se encargará de la dirección y Santana seguirá siendo el presidente honorífico de este evento deportivo.

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Feliciano contó al presentador que debido a su cargo, el año que viene no participará en el MMO, pero que, de momento, no tiene planeado dejar de jugar. "Voy año a año, partido a partido como dice Simeone. Pero va a ser muy difícil es dejar algo que has estado haciendo toda la vida", reconocía el tenista.

Foto: El Hormiguero.

Durante la entrevista, el madrileño habló de la otra cara de su profesión. Lejos de lo que se pueda pensar –lujos y fiestas–, los tenistas están sometidos a un estricto control antidoping. "Tienes que estar todos los días de tu vida localizable durante una hora al día. Si no asistes a estos controles antidoping, te ponen una falta leve y a la tercera falta leve, tienes dos años de sanción sin jugar al tenis", comentaba Feliciano, que resaltaba que muchos de sus compañeros consideraban la sanción exagerada.

"La gente pone la hora muy temprano, para estar en casa. Yo tengo de 7 a 8 de la mañana en casa. Es muy violento que una persona venga a tu casa y te haga el control. Es como una invasión de tu intimidad. Te mira mientras estás meando. Algunos tienen respeto, otros se ponen encima, y luego también hay un control de sangre", dijo el tenista, que fácil mente puede tener unos 12 controles al año en casa. Estos sumados a los que le practican en los torneos, suman alrededor de 25 análisis al año. "Es un poco pesadilla", sentenciaba Feliciano López.

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Foto: El Hormiguero.

Y claro con tanto análisis, Feliciano ha tenido algún que otro percance y se ha desmayado en redondo en el hospital. "Me he caído más de una vez. Una vez me hicieron una infiltración para la muñeca. Nunca me había hecho eso y me caí en redondo, yo no me enteré de nada. Y cuando desperté estaba en una habitación de maternidad del hospital. Una vergüenza", afirmaba entre risas.

Pablo Motos quiso saber si el tenista, cuando sale, es de los que se le hace de día o llega a casa antes de que salga el sol. "Cuando salgo no se me suele hacer de día", reconocía Feliciano, que desveló que no bebe mucho, aunque sí le encana el vino. "Soy un gran amante del vino, pero bebo cuando no tengo que jugar. Nos soy un bebedor de 'vamos a tajarnos'", confesaba.

Otro de los momentos de la noche, fue cuando Feliciano reconoció que a lo largo de su carrera ha tirado alguna que otra pelota a dar al rival. Tras su victoria, junto a Marc López, por vez primera el torneo de dobles del Barcelona Open Banc Sabadell-Trofeo Conde de Godó, Pablo Motos le preguntó "¿cómo es queda espacio para jugar con dos personas en el campo?". "Te pueden dar en según que sitio y duele bastante. Te lo digo yo, que a mi me han dado un par de veces", le decía Feliciano. Él tampoco se queda atrás: "Alguna vez he tirado a dar a algún rival jodidillo. He hecho algún saque directo, pero directo a él sin bote ni nada", relataba entre risas.

Foto: El Homriguero.
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