Beatriz Luengo: "Si tengo que empezar otra vez de cero, lo haré"

Le apasiona la música, pero también su libertad. Gracias a su tesón, la madrileña lanza ahora “Cuerpo y alma”, un disco que seguro será un punto de inflexión en su carrera. Una carrera llena de éxitos que ha seguido en Miami, donde ahora vive con Yotuel, su pareja desde 2003.

Beatriz Luengo
Fernando Roi

Es de justicia hablar de su currículum. Beatriz Luengo es mucho más que la jovencita que arrasó en la inolvidable “Un paso adelante”. En América Latina se rifan sus canciones, tiene un Grammy por componerle un disco a Ricky Martin y ha conseguido que “Más que suerte”, un tema que escribió para su hijo, tenga más de 25 millones de escuchas. Casi nada. Ahora lanza “Cuerpo y alma”, un disco que se mueve entre la música urbana y la balada, una oportunidad de redescubrirla.

En el plano personal, Beatriz lleva años viviendo en Miami junto a Yotuel Romero, su compañero desde 2003. Juntos tienen al pequeño D'Angelo, de dos años, un niño que se ha convertido en el centro de sus vidas. “Con él aprendí a desconectar del trabajo. Ahora sueño con volver a España para estar más cerca de mi familia”, confiesa la madrileña. Con su tesón, seguro que lo consigue.

-La repercusión de “Caprichosa”, el primer single de tu disco, está siendo impresionante.

-Es un sueño. Tenía muchas ganas de escribir de nosotras desde otra perspectiva. Lo que ahora triunfa en la música urbana es el “yo te hago disfrutar a ti como hombre”. Pues no: el mensaje de “Caprichosa” es que nosotras decidimos cómo hacer las cosas. Quiero que a las chicas jóvenes les parezca sexy hablar de eso.

-Hay otra canción en la que cantas con Alejandro Sanz, “Ojos de Mandela”.

-¿Qué más se puede pedir? Es una canción que habla de la fe, algo muy importante para mí y que cada uno vive a su manera. Me llama la atención que en las entrevistas siempre nos pregunten cómo nos cuidamos por fuera, pero nunca cómo mimamos el alma. Tiene que haber un equilibrio.

-Me lo dejas en bandeja…

-Me cuido, sobre todo, escuchando mucho. Siempre estoy dispuesta a cambiar de opinión y no me aferro a nada. Por ejemplo, el feminismo. Yo quiero disfrutarlo desde el optimismo, desde el orgullo de ser mujer. Quiero mis derechos, los voy a pelear, pero me niego a estar enfadada. Me pasa con todo, también con ser latina en Estados Unidos.

-¿Hay machismo en la música?

-Como en todos los ámbitos. Sólo tienes que ver “La Voz”. Tres hombres y una mujer en los sillones.

“Creo en el karma”

-Eres una compositora de éxito. ¿Qué crees que ven en ti?

-Pienso que les hago sentir a gusto, les escucho y dejo que ellos sean los protagonistas. No intento dármelas de nada, no les resto valor. Yo creo mucho en el karma y si siembras generosidad, siempre viene de vuelta.

-¿Para qué artistas te gustaría componer?

-Me encantaría escribir una canción para Pastora Soler. Me fascina la manera que tiene de transmitir las cosas.

-¿Y qué canción te habría gustado escribir?

-“El alma al aire”, de Alejandro Sanz, y “Prometo”, de Pablo Alborán. Es oírlas en el coche y decir, ¿pero cómo pueden ser tan perfectas ?

-Tienes una trayectoria peculiar, donde has tenido que empezar de cero muchas veces.

-Mira, yo no estoy nada de acuerdo con el refrán “no mires atrás ni para coger impulso”. Nos dan cien años para aprender de los errores. Yo he tenido que deshacer muchas veces el camino porque veía que lo que venía no iba conmigo. Me fui a Francia porque aquí parecía un juguete roto tras el exitazo de “Un paso adelante”. Si tengo que empezar otra vez de cero, lo haré. A mí, la música me emociona de verdad.

-¿Qué es el éxito para ti?

-Ser feliz. Mira, yo hice una gira por estadios con 17 años y era la chica más triste del Planeta. Y “Upa” no tiene la culpa de nada. Me hacía muchas preguntas del después, me vino grande…

-¿Cuál ha sido el momento más bonito de tu carrera?

-Cantar con Alejandro Sanz, siento ser tan repetitiva (risas). Te cuento una historia: con once años me enteré de que estaba en la radio y me fui hasta la puerta para darle una demo con una canción mía. Entregué el disco al guardia de seguridad, pero cuando me di la vuelta lo tiró a la basura. Me eché a llorar y me fui derrotada con mi madre. Ahora, conseguir que cante conmigo ha sido un sueño que va más allá de lo musical.

-¿Alguna vez has pensado en tirar la toalla?

-Sí, yo no uso la demagogia del “quiérete a ti mismo y lo conseguirás”. Me he caído muchas veces y me han levantado. Mi familia, mi chico, mis fans…Necesito empujes para seguir, yo no sé levantarme sola.

“Dejamos que el otro se equivoque”

-¿Te gustaría ampliar la familia?

-Sí, me encantaría. Como mínimo, uno más. Con el trabajo no creo que pueda tener tres, que era mi deseo.

-Tu niño, ¿apunta maneras?

-Por el momento está obsesionado con ser bombero.

-¿Cuál es el secreto para seguir tan feliz con Yotuel?

-El respeto y que dejamos al otro que se equivoque. También la generosidad con que manejamos los tiempos, sobre todo ahora con nuestro niño. Yo siempre digo que mi chico es un feminista real. Además, aunque llevemos tantos años, le sigo adorando físicamente.

-¡En tu caso eso es muy fácil!

-(Risas). Sí, la verdad es que tiene muy buena carcasa.

Texto: María Larrocha. Fotos: Fernando Roi. Ayud. de foto: Ainoa Moreno. Estilista: María Álvarez. Maquillaje y peluquería: Raúl Padilla Atelier. Centro de jardinería Los Peñotes. Camino de Burgos, Salida 12- A, 28108 Alcobendas, Madrid. Telf: 916 62 08 95.

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