Tana Rivera emprende una aventura solidaria en África tras suspender la selectividad

La hija de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo pone rumbo a Ghana para participar en un programa de voluntariado después de no aprobar, por segunda vez, las pruebas de acceso a la universidad.

El futuro de la única hija de Fran Rivera y Eugenia Martínez de Irujo está en el aire. Tana Rivera ha vuelto a suspender los exámenes de selectividad por segunda vez consecutiva, tal y como publicaba en exclusiva el portal Informalia. El año pasado la joven sufría el primer fracaso al no superar las pruebas de acceso a la universidad, un desastre académico que tuvo una consecuencia clara y directa: retrasar la gran fiesta de gala que se iba a celebrar en La Pizana para festejar la mayoría de edad de Tana. Y es que tras el suspenso, los ánimos no estaban para andar celebrando cumpleaños a lo grande. Así pues, la deseada puesta de largo de la nieta preferida de la Duquesa de Alba se retrasó un año hasta este próximo mes de septiembre.

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La preocupación por que Tana no pudiera acceder a la universidad se instaló entre sus padres que decidieron tomar medidas. Así pues, la joven ha pasado todo el año estudiando en una academia para prepararse a conciencia la nueva convocatoria de selectividad. Un esfuerzo que la sobrina de Kiko y Cayetano ha combinado con trabajo tal y como le exigió su madre, Eugenia Martínez de Irujo. Tana ha estado trabajando como becaria en la discográfica Pepe Records, propiedad de Pepe Barroso, creador de Don Algodón. Sin embargo, la preparación parece no haber sido suficiente puesto que al publicarse las notas de selectividad, sus padres volvían a llevarse un nuevo disgusto por su segundo suspenso.

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¿Cómo estará Fran Rivera tras el fracaso de su hija mayor? El torero siempre ha demostrado tener debilidad por Tana y ha defendido a su hija en varias ocasiones pero también es consciente de sus problemas e incluso ha declarado que le gusta ir a su aire. Pero tras este disgusto académico, la cosa se pone seria y el futuro de Tana Rivera, ahora que no podrá entrar a la universidad, está en el aire. Por ahora, la primera medida tomada, mientras se decide qué rumbo profesional tomará la joven, ha sido enviarla como voluntaria a Ghana durante 25 días.

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Tana Rivera tomó un avión junto a varias amigas hasta este país africano el pasado viernes 29 de junio para afrontar un gran reto que le hará trabajar duro y sacar su faceta más solidaria. La joven ya está instalada en un campamento de la localidad de Winneba, al sur de Ghana, donde permanecerá más de tres semanas de la mano de la ong española Yes we Help, dedicada a enviar jóvenes voluntarios, de 16 a 35 años, para desarrollar programas de educación, salud y deporte, así como para cuidar a los niños que viven en uno de sus orfanatos. A Tana Rivera le toca ponerse las pilas y demostrar su compromiso con este proyecto que, a sus padres, les cuesta dinero porque han de pagar el coste del voluntariado, 600€, los gastos de gestión, 200€, más los vuelos a Ghana, el visado, las vacunas, un seguro médico y los gastos de los fines de semana que no están cubiertos.

Una experiencia solidaria que, sin duda, hará madurar a la joven, valorar todos los lujos de los que dispone y pensar sobre qué hacer con su vida ahora que las puertas de la universidad se han cerrado para ella.

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