Ion Fiz: "A la Reina Letizia le encaja mi moda porque a mí me gustan las mujeres valientes"

El diseñador habla de todo, de feminismo, de la Reina, de las curvas, de su carrera y su futuro. En su entrevista más profunda, el vasco desgrana su trayectoria profesional y cómo la ha vivido hasta hoy.

Hablar con Ion Fiz de moda es un placer, no sólo porque es un gran conversador, también por el esmero y la pasión que pone en todo lo que hace. Una pasión que le viene desde que, siendo niño, se aficionó a colorear los figurines que había en el taller de su abuela, modista de Alta Costura. Experiencia que fue el inicio de una larga y brillante carrera, que le ha permitido presentar sus colecciones en las pasarelas más importantes hasta convertirse en uno de los diseñadores favoritos de quienes buscan calidad y originalidad. Tan especial es Ion Fiz que, además de otros muchos premios, luce con orgullo el de heredero de Pertegaz, y el de “enfant terrible” de la moda española por la genialidad de sus diseños, ya que no ha dejado de innovar, de perfeccionar, tanto que son muchas las mujeres que lucen sus modelos como si de una joya se tratase. Quizá por esa razón es por lo que ha sacado la suya propia.

Ion, ¿cómo es su mujer de 2019-2020?
Una mezcla de española y francesa, porque la cultura francesa ha bebido mucho de nuestro país y nosotros, del suyo. En esta nueva colección, que presenté en Madrid el pasado mes de julio, hay mucho de español en los colores, en la pasión por los detalles, en los bordados realizados a mano, de forma artesanal, y porque toda la colección está confeccionada en España. Una colección que tiene mitad pret-a-porter, como son los trajes de chaqueta pantalón, y mitad que, sin llegar a ser Alta Costura, tiene mucho de “couture”.

¿Hay algo nuevo que la diferencie del resto de sus colecciones?
Sí, la “Boudoir”, que es una muñeca francesa que el modisto Paul Poiret sacó en París en 1910, que está pensada para colocar sobre el tocador o encima de la cama. Una muñeca que se llevaba como complemento a bailes, tipo mascota. Esas muñecas arrasaron en los años 20, y ahora hemos decidido sacarlas en esta colección.

Me sorprende lo mucho que investiga hasta dar por finalizados sus diseños.
Es verdad que hay mucha investigación, pero no sólo sobre esta muñeca, también he descubierto que el marqués de Sade tenía una habitación privada dedicada a la mujer. Una habitación que no aparecía ni siquiera en los planos de la vivienda porque era una especie de zulo donde la mujer se recogía, donde guardaba sus cosas, un lugar que nadie conocía.

FERNANDO ROI

¿Qué tienen que ver esas historias con sus trajes?
Tienen que ver porque “Boudoir” significa tocador en francés, y hemos querido que la colección sea muy femenina, en tonos empolvados, rosas, azul klein, marfil, rojo escarlata y negro.

¿A qué tipo de mujer le encaja su moda?
Yo creo que Marion Cotillard podría llevar perfectamente esta colección, Carla Bruni, o la Reina Letizia, porque a mí me gustan las mujeres valientes.

Reivindica a la mujer con curvas.
Mira, Rosa, se han puesto de moda las no curvas, no pechos, no comer, nada de nada, y una mujer con curvas puede ser tan elegante como una que no las tenga. Que no aparezcan en las pasarelas se debe a que los creativos de las firmas de lujo buscan la imagen de la mujer sin curvas, casi anoréxica; pero creo que potenciar eso no es sano, no sólo porque haya que respetar las curvas, también porque un vestido con escote y sin pecho queda fatal.

Vive a caballo entre Madrid y Bilbao.
Y San Sebastián, no lo olvides: tres ciudades muy diferentes, que me aportan una mayor amplitud de miras, que para mi profesión es muy importante.

¿En qué consiste la filosofía Fiz?
Es un estilo de hombre o mujer elegantes, sofisticados, pero que no se pasan, lo son en su justa medida. Personas que pueden llevar ropa sostenible, artesanal, de la que se hace poca producción, salvo un determinado estilo de blusa que repetimos siempre, pero en general son diseños especiales para personas especiales.

FERNANDO ROI

¿Sus diseños tienen algo en común con los movimientos feministas?
Todo, porque yo estoy convencido de que éste es el siglo de la mujer, que además está en su máxima representación porque, por fin, se le respeta por lo que es y por lo que vale. También creo que ese lado femenino no debe perderlo, para no uniformarse. Hay que volver a recuperar el espíritu Dior o Balenciaga, que hacían cosas más exclusivas.

¿Qué le aportó trabajar con Pertegaz?
Con Pertegaz tuve oportunidad de trabajar en Barcelona, fue quien me hizo cambiar la perspectiva que tenía de la moda. Con él aprendí a fijarme mucho en los detalles, en cada botón de la prenda, en los aplomados que ya no se ven en las marcas y que era lo que hacía que las prendas encajaran a la perfección y que fueran prendas muy especiales, con diseño atemporal, prendas que no deben faltar en el armario de una mujer, nada de usar y tirar.

¿Es cierto que cuando recibió el encargo del traje de novia de Letizia le rescindieron el contrato?
Sí, pero como dice el refrán: no hay mal que por bien no venga. Fue una oportunidad de oro para trabajar en solitario. Fue un cambio de ciclo.

¿Qué explicación le dieron?
Ninguna, simplemente me rescindieron el contrato para centrarse en el traje de novia de la futura Princesa de Asturias.

¿Le hubiera gustado diseñarlo usted?
¿Y a quién no? El problema es que en este tipo de encargos opina mucha gente, y al final no parecía de Pertegaz, era demasiado pesado.

FERNANDO ROI

Decía Cristóbal Balenciaga que el secreto estaba en el acabado.
Yo, cada año que pasa desde que fundé mi marca, soy más maniático con el acabado del patronaje, del corte, de cómo coser los tejidos, los remates.

¿Lo aprendió en el taller de su abuela?
Lo que me atrajo desde muy pequeño era ver cómo un trozo de tela se convertía en una chaqueta o en un vestido: me encantaban las máquinas de coser, tanto me gustó todo eso que, a los 16 años, dije en casa que haría todo lo posible para dedicarme al diseño.

¿Su familia le apoyó?
Mi abuela se emocionó muchísimo cuando se lo comenté. Me dijo: “Eres un valiente, pero no olvides que ésta es una profesión muy complicada, pero si esto es lo que quieres hacer, adelante”. Al final, mis padres, viendo lo que me gustaba, me apoyaron y me animaron.

¿Alguna vez soñó con llegar tan lejos?
No, no, para mí esto era un sueño imposible. Lo que sí tenía claro es que quería estudiar, no quería llegar a los 30 sin haber estudiado la carrera que tanto me gustaba.

¿Cómo recuerda los primeros años?
La primera pregunta que me hago es: ¿cómo pude ser tan valiente? ¿Cómo pude fundar una marca con 24 años y empezar desde el principio con el atelier de costura? Seguramente porque me entrego mucho a mi trabajo y pongo pasión en lo que hago.

FERNANDO ROI

¿Le resultó difícil cambiar de ciudad, de casa, de costumbres?
Yo me vine a Madrid porque era una manera de evolucionar. Cuando desfilé en Cibeles, en 2002, todos me decían: tienes que quedarte a vivir en Madrid. Después, me fui a Barcelona con Pertegaz, donde estuve dos años y, al volver, me fui a Bilbao con mi familia, con los amigos. Tarde en salir de allí, aunque no me resulto fácil, pese a que tenía muchos proyectos, trabajo, hasta que en 2012 di el salto.

¿Qué les diría a esos jóvenes que tienen miedo a la movilidad laboral?
Que no se acomoden, yo no lo he hecho aunque me gusta la tranquilidad, pero cuando ya llevaba, imagínate seis meses, en Bilbao, me sentía raro. Necesito un poco de estrés para trabajar y luz. La luz de Madrid es diferente a todas.

¿Qué tipo de vida hace en la capital?
Cuando tengo tiempo libre quedo con gente para ir a cenar o hago una escapada a Bilbao para ver a mi familia. También me gusta mucho pasear, pero estos últimos meses no han sido fáciles.

¿Por qué?
Porque esta última colección tiene 50 trajes, cincuenta pares de zapatos, hay que buscar las modelos apropiadas... En fin, han sido meses muy estresantes.

¿Cómo gestiona la presión?
Hay días muy malos, en los que pierdes los nervios porque se echa el tiempo encima y piensas que no vas a llegar, días que no te llegan las horas; cuando eso ocurre, lo mejor es parar.

FERNANDO ROI

¿Si tuviera que hacer un balance de su carrera, cuál sería?
Todo ha sido muy rápido desde mi primer desfile en Barcelona, con Lidia Delgado y Antonio Alvarado. Poco después fue cuando me llama Pertegaz porque quiere hacer una línea más joven y de ahí, directo a Cibeles. Desde entonces han sido muchas cosas: ir a ferias, fabricar para exportar, meterme en temas más comerciales, formar mi empresa…

Su vida es trabajo y más trabajo…
Sí, porque de la escuela tú no sales sabiendo cómo gestionar una empresa, por ejemplo: es algo que vas aprendiendo, pero son temas de mucha responsabilidad porque, aunque no somos un equipo numeroso, hay gente que depende de ti.

¿Han intentado comprarle la marca?
Sí, ahora hay más propuestas para entrar en un fondo de capital grande, hemos tenido reuniones para abrir dos tiendas, estamos mirando porque nos gustaría mucho crecer un poco más.

¿No le da miedo perder su esencia?
Bueno, yo creo que quien marca mucho un estilo no lo pierde nunca, siempre habrá algo suyo, pero éstas son cosas que hay que dejar claro a la hora de negociar.

¿Qué mercado le gustaría conquistar?
Emiratos Árabes es importantísimo, porque son mujeres muy femeninas, que buscan el detalle, igual que México que es, junto con Miami, países que me interesan mucho. Ellos compran on line.

¿Ayuda que las famosas le compren?
Sin duda lo es, te ayuda a que te conozca más gente porque las señoras leen mucho la prensa del corazón, las revistas mensuales, y ven la televisión y, cuando ven que has vestido a alguna famosa y que va guapa o les gusta el vestido, lo aprecian.

Colabora con algunas ONG’s. ¿De quién ha heredado la vena solidaria?
No lo sé, pero estoy convencido de que hay que ser solidario con la gente que necesita apoyo para salir adelante. Creo que se puede recuperar la artesanía a través de mucha de esta gente que busca un incentivo para enfrentarse al futuro. Por eso, cuando el pasado año me llamaron desde Melilla, de la Fundación Lal La Buya, que es una asociación de mujeres que han sufrido maltrato, no me lo pensé dos veces y allí me fui.

¿Cuál era su cometido en Lal La Buya?
Allí hicimos la colección de primavera-verano 2018: estuve tres meses trabajando con ellas. A esa colección la llamamos “Grazia”, porque así se llamaba una guerrera bereber que defendió a sus hijos después de que le matasen al marido. La historia me pareció tan fascinante que quise ponerle su nombre a la colección. Yo me pasaba diez días en Madrid y diez en Melilla, hasta que todo estuvo terminado.

FERNANDO ROI

¿Ha seguido la trayectoria de alguna de esas mujeres?
Sí, sí, aunque este año he tenido que volcarme en otros proyectos, como ha sido el diseño de los uniformes de McDonald’s, pero sigo en contacto con la asociación porque es muy importante la labor de formación que llevan a cabo.

Qué vida tan diferente a la nuestra.
Por eso no deberíamos quejarnos tanto de la vida que tenemos, porque lo peor de estas personas, al menos en mi opinión, es la falta de futuro, no saber a qué se van a dedicar el día de mañana, por eso merecen una oportunidad.

¿La Familia Real debe lucir moda española?
Los miembros de la monarquía de un país deberían vestir su moda, en este caso la española. Es vital. Y Letizia, también. No digo que en momentos puntuales no puedan llevar de otro país, pero en las grandes celebraciones sí porque sale en toda la prensa, y eso es marca España.

¿Qué le cambiaría a la Reina?
La Reina Letizia debería ponerse ropa de formas más suaves, porque la lleva muy rígida, muy recta, muy pequeña. Ella puede darse el lujo de meter volúmenes, porque está super delgada. Yo le suavizaría un poco las formas para que pareciera más etérea, porque es una mujer muy guapa.

¿Quién es él?

Nació en Eibar, Guipúzcoa, en 1976: desde entonces vive en Bilbao.

Estudios. Cursó diseño y moda en la Escuela Vasca de moda, en la que obtuvo matrícula de honor. Con la diseñadora Elisa Amann presentó sus primeras colecciones en Gaudí y Cibeles, trabajando de freelance para las firmas Karhu y Bonaventure. Por encargo del modisto Javier Barroeta, diseñó el uniforme para el Museo Balenciaga.

Trayectoria. En 1997 creó su propia firma y celebró sus diez años en la moda con “Fizissimo”, una colección que presentó en el Museo Guggenheim de Bilbao. Sus prendas se venden en Francia, Italia, Rusia, Noruega, Australia, Países Árabes y Japón.

En 2015 presentó su primer desfile en Paris, siendo el único español en asistir a esta importante edición. Ha diseñado los nuevos uniformes de Iberdrola, MacDonald’s y Super Amara, una empresa referente en Guipúzcoa.

Ha recibido numerosos premios, entre otros el L’Oreal Paris Cibeles, el Prix de la Moda Marie Claire y el Dedal de Oro al Mejor Diseñador. Desde junio, su primera colección de joyas se puede encontrar en Carrefour.

Cedida

Mi foto favorita

“Esta foto me la hicieron al finalizar el desfile de mi última colección, que significa mucho para mí porque es el comienzo de una nueva etapa”.

Entrevista realizada en Vintalogy (Calle de Atocha, 10. Madrid. Teléfono 911 09 05 07).

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