Manuel Díaz 'El Cordobés' encuentra en su familia su mayor refugio

El diestro, que fue intervenido de la cadera a mediados de noviembre por una artrosis avanzada, se va recuperando lentamente, pero todavía necesita las muletas para caminar.

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Gtres

A sus 50 años, Manuel Díaz 'El Cordobés' ha tenido que pasar por quirófano en dos ocasiones para ponerse prótesis de cadera, primero en el mes de junio en la izquierda, y a mediados de noviembre en la derecha. De esta última, todavía se está recuperando, por lo que tiene que ayudarse de las muletas para caminar. Esto no impide que el torero esté animado y con ganas de disfrutar de unos días de descanso en familia. Aprovechando el puente de diciembre, se marchó con su familia hasta Marbella en las que son sus primeras vacaciones, tras su segunda intervención. En su primer día de estancia en la ciudad malagueña se acercó a comer al chiringuito Siroco, propiedad del novio de la actriz Belén Rueda, el empresario argentino Francis Malfatto.

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En todo este proceso de recuperación, ha tenido un papel muy importante su familia y muy especialmente su esposa, Virginia, que no se ha separado de su lado. Ella ha querido estar apoyándole, pues no lo ha pasado nada bien Manuel, debido a la artrosis avanzada que padece y que le ha obligado a ponerse las prótesis en la cadera.

También su hija Alba ha estado a su lado y 'El Cordobés' que la adora escribía: “La felicidad que siento en estos momentos os la deseo a todos” y ponían una fotografía junto a su primogénita. Sus hijos, Manuel y Triana, que estuvieron comiendo con él también llenan de alegría cada uno de sus días.

No parece estar cercano el día en el que Manuel Díaz regrese a los ruedos, aunque todo es posible, pues ya se sabe que los toreros están hechos de otra pasta. Así, lo está demostrando el diestro, quien es muy buen paciente. Pese a los fuertes dolores que ha sufrido, él no. El diestro, que fue intervenido de la cadera a mediados de noviembre por una artrosis avanzada, se va recuperando lentamente, pero todavía necesita las muletas para caminar ha perdido nunca la sonrisa y el buen sentido del humor. Así posaba el diestro ante los fotógrafos.

UOG
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