Sara Carbonero y su peculiar tradición navideña

La periodista Sara Carbonero y su marido, el futbolista Iker Casillas vuelven a casa por Navidad, pero no sin antes mostrarnos una tradición de Navidad que comenzaron el año pasado y que siguen manteniendo hoy en día.

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Hace unos días veíamos cómo la Navidad llegaba a la casa de Sara Carbonero e Iker Casillas. La periodista es una apasionada de esta época y cuando los anuncios de la televisión ya nos avisan de que Papá Noel y los Reyes Magos están cada día más cerca y en las tiendas ya ha turrón y polvorones, la casa de Sara Carbonero e Íker Casillas huele a Navidad porque ellos tienen ya todo preparado para estas fiestas. Un gran árbol de Navidad encumbrado por una bella estrella preside uno de los rincones de su domicilio en Oporto, Portugal. A pesar de que la periodista y su marido ya vuelan para pasar las Navidades en su tierra natal.
La periodista, como ya hizo el año pasado, no se ha limitado a colocar el clásico abeto sino que ha decidido seguir una tradición navideña que le ayuda a que sus hijos se porten bien en estas fechas. Sara Carbonero tiene un pequeño ayudante de Papá Noel, Tommy, un muñeco en forma de elfo que coloca en algún rincón de la casa (o incluso va variando de sitio) para que pueda ir tomando nota de lo bien o mal que se portan sus habitantes para después pasarle un informe a Santa Claus de cara a la entrega de regalos el día de Navidad.

“Tommy (así le bautizamos hace un año en honor a un buen amigo) ya ha hecho su trabajo, está a punto de marcharse y por eso se merece una foto. Durante casi un mes ha estado observando atentamente desde diferentes rincones de la casa el comportamiento de todos los miembros de nuestra familia para cada noche volar hasta Laponia y pasar el informe correspondiente a Papá Noel” ha explicado Sara junto a una foto de Tommy.

“Le quedan solo dos días con nosotros y sé que le vamos a echar mucho de menos. Buscarle cada mañana al despertarnos es uno de nuestros momentos preferidos del día. Y eso que algunas veces nos ha puesto muy difícil dar con él. Por no hablar de que no se le puede tocar bajo ningún concepto, porque perdería sus poderes. Es un poco “despegado” pero hay que quererle así.”, continúa la periodista que recuerda la importancia de hacer lo correcto incluso cuando nadie observa. “Pero os aseguro que si vivierais unas semanas bajo la penetrante y azul mirada de Tommy os sería del todo imposible hacer alguna trastada. Confío en que sea un elfo discreto y no haya dado más detalles de la cuenta a Santa Claus y desde aquí le pido que la próxima Navidad vuelva y nos ayude a mantener viva la ilusión de estas fiestas”, finaliza la periodista.

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