El día de ayer fue un día que Patricia Pardo y Christian Gálvez jamás olvidarán. El matrimonio tuvo la oportunidad de conducir el multitudinario acto que se le hizo en el Estadio Santiago Bernabéu al Papa León XIV. Ambos tuvieron también la oportunidad de saludar de una manera muy cercano a su Santo Padre y hoy, sin haber pasado aún la resaca emocional, la periodista compartió con sus compañeros cómo afrontó esta cita que que ha marcado profundamente su trayectoria profesional.

La presentadora aprovechó para agradecer públicamente el apoyo recibido de Ana Rosa Quintana, a quien considera fundamental en su carrera. "No hay horas de vuelo suficiente como para afrontar ese momento de las 80.000 personas en el Bernabéu y tener que dirigirte al papa, pero sin ella, sin la mejor maestra, hubiese sido imposible. Desde aquí te mando un besiño, te quiero y muchas gracias por todo lo que has hecho por mí", afirmó visiblemente emocionada.

christián gálvez y patricia pardo
Gtres

Aún no es capaz de digerir todo lo vivido ayer: "No he ni aterrizado. Tengo una resaca emocional bestial. Le decía a una compañera que necesito estar en casa y llorar para desahogarme, toda la emoción y tensión de esos días", contó visiblemente emocionada y muy orgullosa. La periodista confesó además que las lágrimas la acompañaron en varios momentos de la jornada: "Lloré muchas veces... no pude aguantarme al escuchar el himno. El día de ayer fue tan especial... el nacimiento de mis niñas y poco más".

¿Y cómo es León XIV en distancias cortas? "Me sorprendió mucho. Le había visto en dos ocasiones, que no conocido, muy prudente, cohibido y protocolario. Le vi serio, abrumado... pero ayer, y en todos los actos en Madrid, me encontré con una figura diferente. Está siendo muy cercano. Está haciendo un papel que va a pasar a la historia. No sé si va a superar a Juan Pablo II, es pronto para saberlo. Creo que el papa Francisco sí era carismático y dejó un poso muy positivo en cuanto a que ha atraído a una parte de la sociedad a la Iglesia católica. Como por ejemplo, con el tema de las bendiciones a los homosexuales. Ha sido muy inclusivo". Asimismo, reivindicó la figura de Benedicto XVI, al que definió como "el gran desconocido" y "un grandísimo papa", destacando su perfil de teólogo e intelectual.