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Carlos Sobera: "En la conquista utilizo más la palabra que la ceja"

Carlos Sobera tiene dos grandes pasiones: el trabajo y su familia. En ambos ha triunfado y no por casualidad. En televisión, porque ha logrado conectar con todo tipo de público, en programas como "First dates", en el que se ha reivindicado; en el teatro, porque es su hábitat natural, donde comenzó al tiempo que estudiaba Derecho en la Universidad de Deusto.

Una pasión que le ha llevado a adquirir uno de los teatros con más solera de Madrid, el Reina Victoria, al que vuelve a subirse con una divertidísima comedía titulada "5 y Acción", obra de su compañero de reparto Javier Veiga, en la que trabajan Marta Hazas, Marta Belenguer y Ana Rayo.

Este año, por fin, podrá tomar las uvas con su familia.

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Así es, porque al caer en domingo el día 31 no tenemos función y estamos pensando en quedarnos en casa o en irnos a Río de Janeiro o a Málaga, donde tenemos familia.

¿Cómo se le ocurrió comprar el teatro Reina Victoria?

Porque siempre pensé en alquilar un teatro, pero se dio la circunstancia de que Cornejo quería venderlo, hicimos números, pedimos un crédito y nos metimos en esta aventura de la que no hemos salido todavía.

¿Le compensa?

A nivel emocional y profesional, mucho. Tener tu propio teatro te da muchas satisfacciones, desde el punto de vista financiero no, pero espero que algún día, como todos los negocios, termine siendo rentable.

¿En "5 y Acción", disfrutan tanto como el público?

Nosotros lo pasamos muy bien, precisamente porque el público nos transmite mucha fortaleza, no sólo con los aplausos también con sus carcajadas. ¿Que más podemos desear? Cuando subimos al escenario apretamos el acelerador para dar lo mejor de nosotros.

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¿Por qué se ha especializado en el humor?

Tiene que ver mucho con mi personalidad, a mí me gusta mirar la vida con humor, quizá porque si a todo le pones dramatismo los problemas se agudizan y acaban invadiéndote. El humor es un mecanismo de autodefensa, el instrumento más inteligente para transmitir mensajes.

¿Le ha servido en su vida cotidiana?

Sin duda, es una vía de escape. Recuerdo el entierro de mi padre, yo presentaba un programa en Euskadi "Date el bote". Entonces, los compañeros le enviaron una corona de flores y cuando yo llegué a la iglesia me encontré que la habían puesto junto a su ataúd. "Date el bote" significa lárgate, pírate, y me hizo gracia porque era una manera simpática de despedir a mi padre.

La gente se sorprendería de su reacción.

Estaba con mi sobrina, que lloraba a moco tendido, y le dije: no llores cariño, papá hace tiempo que se despidió de nosotros y es el momento de sonreír y celebrar que se haya ido porque su sufrimiento ha terminado. Yo creo en el humor para todo.

Hace un tiempo me dijo que no pudo disfrutar de su fama.

Es cierto. Es una de las carencias que me quedó, porque mi padre enfermó cuando yo me vine a Madrid en el 97. El Alzheimer había avanzado y apenas me reconocía. Cuando llega mi momento de éxito con "50 x 15" a duras penas sabía quién era yo. Me hubiera encantado que hubiera disfrutado del sueño de que su hijo había triunfado.

Nunca le cortaron las alas, ¿no es cierto?

Jamás, mi madre lo único que me preguntó cuando les dije que quería ser actor, fue: ¿Estás seguro, vas a dejar un trabajo como el de la Universidad por el de actor, tan inseguro? Siempre me apoyaron y cuando empecé a trabajar, mi madre disfrutaba mucho con lo que hacía.

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¿Nunca se ha arrepentido?

Nunca. A veces me preguntan cómo un profesor de Universidad se convirtió en actor. Y yo les digo que fue al revés, yo era un chaval que en el instituto formé un grupo de teatro. Cuando terminé la carrera me presenté a un concurso, gané la plaza de profesor, y lo primero que hice fue producir obras teatro que interpretaba. Cuando decidí dar el paso y venirme a Madrid tuve que decidir, y lo hice siguiendo mi vocación, dejé atrás la Universidad.

Tuvo suerte, porque fue llegar a Madrid y tocar el éxito.

Fue acojonante, y perdona la expresión pero no se me ocurre una palabra que describa mejor lo que me ocurrió. Tuve mucha suerte cuando Antonio Cuadri, que dirigía "Al salir de clase", se empeñó que lo dejara todo para hacer un papel de secundario, que me hizo muy popular. Desde entonces no he parado nunca. En el fondo tienes que tener dos cosas claras para triunfar: gente que crea en ti y que te ayude, y suerte.

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¿Es agradecido con esas personas?

Cuando pienso en la gente a quien debo tantas cosas, pienso en Manu Pagoda, director del Teatro Artístico de Barakaldo, en Koldo Anasagasti, que me dieron la oportunidad de entrar en ETB, en Sarasola, que era un directivo que sabía mucho de televisión, o en César Benítez, y en tantos que han creído en mí.

Ha presentado programas a su medida.

Soy muy flexible y con los años he conseguido convencer a los directivos de las cadenas de que puedo hacer cosas diferentes. El éxito de "Quiero ser millonario" me convirtió en el hombre concurso, pero he demostrado que puedo hacer otras cosas como "First dates". Soy muy versátil.

¿Cuántas veces ensayó cómo había que levantar la ceja?

Ninguna, yo soy muy expresivo, tengo un lenguaje no verbal sino corporal, muy de gestos, lo de la ceja lo hacía de forma natural para jugar.

¿Para seducir también levanta la ceja?

Ya no seduzco nada porque si lo hiciera Patricia me llamaría al orden.

¿Fue así como la conquistó?

Se lo tendrías que preguntar a ella. En la conquista utilizo más la palabra que la ceja.

¿Qué ha aprendido en "First dates"?

A normalizar algunas cosas. Por ejemplo, en el sexo normalizas todo porque por el programa pasa gente diferente, con opciones sexuales que nada tienen que ver con la mía pero que son igual de respetables.

¿Qué les induce a participar?

Hay muchas motivaciones, pero a la mayoritaria yo diría que la soledad. Unos buscan encontrar el amor con mayúsculas, otros en minúscula. Gente mayor que no quiere sexo ni formar una familia, pero sí compartir la vida con una persona para ir al cine, desayunar... Y otros simplemente para hacer declaraciones.

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Póngame un ejemplo de estos últimos.

Personas que no se atreven a confesar lo que son y el programa les da esa oportunidad.

¿Saben cuántos siguen juntos?

No hago un seguimiento pero sí sabemos las parejas que se mantienen unidas. Cuando entran al programa yo tengo un retrato robot de cada uno de ellos, pero cuando verdaderamente sabemos cómo son es cuando se sientan y comienzan a hablar.

¿A usted le queda tiempo para la conciliación familiar?

Tengo que confesarte que concilio mal, que este trabajo es muy exigente porque grabamos todos los días, y que cuando termino vengo al teatro o me voy de gira. Sacrifico mucho tiempo familiar, por eso en cuanto puedo intentamos irnos por ahí con las niñas, Para que te hagas una idea, en agosto sólo pude estar en casa cuatro días.

"Ser padre es muy complicado, tienes que ser tierno y duro"

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¿No teme que se lo echen en cara?

Los niños exigen ahora mucho a los padres, yo recuerdo que cuando era joven buscábamos la independencia, ahora no sé cómo lo estamos haciendo para que los hijos demanden tanto tiempo. Nuestra hija esta muy unida a su madre y de mí disfruta cuando me ve. Tengo la suerte de que nunca me hace reproches, se los hace a su madre, que es la que está más tiempo con ella.

Quizá por eso.

Probablemente sea la razón. Ser padre es muy complicado, yo siempre digo que es el papel más difícil porque tienes que darle ternura pero a la vez ser duro. Nosotros no nos repartimos los papeles, cuando se ha presentado algún problema puntual tomamos las decisiones conjuntamente.

En "El ministro" hacía una crítica a los políticos, en "5 y Accion" a la televisión.

No sólo a la tele, también al mundo del cine, del espectáculo, porque la historia que se cuenta que es una historia de poder, de sexo, se podría aplicar a cualquier gremio.

¿Qué es lo que menos le gusta de su profesión?

La competitividad mal entendida, que lleva a celos, envidias, comportamientos carentes de ética. No es un fenómeno global, pero se da y cuando ocurre no nos gusta a quienes estamos en esta profesión.

¿Qué reflexión haría sobre el momento actual de las televisiones?

La revolución digital está cambiando el soporte de contenidos de una manera brutal, y eso preocupa a las empresas. Yo creo que hay que abandonar el concepto de televisión lineal o a la carta, porque vamos hacia el directo, el acontecimiento de lo que está pasando en las Ramblas de Barcelona en ese momento. Las noticias tienen que cambiar su visión actual para llegar al espectador.

En eso La Sexta se ha adelantado al resto ¿No le parece?

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La Sexta ha dado una lección al resto de las cadenas. Quizá porque los canales se han puesto de espaldas a la realidad, cuando la gente necesita saber qué ocurre en la calle, en el Parlamento...

Precisamente cuando creíamos que los españoles pasaban de la política.

Pero no es un fenómeno netamente político, yo creo que ha trascendido de la política para centrarse en un asunto, la posibilidad de que Cataluña se separase de España, que ha tocado el corazón de los españoles, y ha despertado interés.

"Lo de Cataluña no es comparable con lo que sufrimos los vascos en su momento"

¿Cómo lo despertó el tema vasco?

Sociológicamente hablando, hay muchas diferencias. El independentismo catalán está más arraigado que en el País Vasco, probablemente porque no es violento. La violencia en Euskadi superó el sentimiento independentista, hubo mucha gente que cuando se puso su escala de valores en juego pensó: todo se está viniendo abajo porque hay una organización terrorista que mata y secuestra. Lo de Cataluña no es comparable con lo que sufrimos los vascos.

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¿El independentismo ha crecido porque no se le ha prestado atención?

Es probable, por eso desde el resto del país algo hay que hacer para integrar esa realidad. Es un tema que nos va a afectar a todos. Fernando Aramburu describe muy bien en "Patria", lo que pasó en el seno de las familias en Euskadi, por eso lamento tanto lo que esta pasando en Cataluña, amigos o familiares que no se hablan, eso es muy triste y doloroso.

Carlos, ¿cómo se relaja?

Hay varios métodos. Uno, ver series o películas que me gustan. Otro, la lectura, que junto con la música me da paz. Ahora estoy con el último de Vargas Llosa.

¿Sigue algún método para mantenerse en forma?

La función es tan rápida, me cambio 10 veces de ropa, que es como si hiciera hora y media de gimnasia. Cuido la alimentación porque soy diabético tipo 2.

¿Cómo es trabajar con Marta Hazas y Javier Veiga?

Una delicia. Marta me recuerda a los grandes mitos del cine americano, y Veiga es un tipo con una gran imaginación, le conozco desde hace mucho. Le pedí escribir "5 y... Acción", y nos va muy bien.

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¿Quién es él?

Nació en Baracaldo, Vizcaya, el 11 de agosto de 1960.

Estudios: Al tiempo que trabajaba con el grupo de teatro La Espuela, se licenciaba en Derecho por la Universidad de Deusto. Después ejerció como profesor de Derecho Civil en la Universidad del País Vasco.

Inicios: Fue fundador del grupo teatral El Aula de Teatro en dicha Universidad junto a Pedro Barea. En 1994 comenzó a trabajar como guionista en Euskal Telebista para el programa "Boulevard", presentado por Anne Igartiburu.

Trayectoria: Fue uno de los creadores del concurso "Los jueves, mudanza" o "Arde la tarde". Ha presentado concursos tan exitosos como "Quiero ser millonario" y "Atrapa un millón". Desde hace año y medio presenta en Cuatro "First dates", con gran éxito.

Empresario y actor: Es propietario del Teatro Reina Victoria, ha vuelto a la escena con la obra "5 y...Acción!", en la que comparte protagonismo con la pareja Marta Hazas y Javier Veiga.

Familia: Está casado con Patricia Santamaría, con la que tiene una hija, Natalia.

Carlos Sobera en pocas palabras

Ponga música a su vida.

Difícil, pero si tuviera que elegir una concreta sería la de Gladiator.

¿Para cuándo sus memorias?

No tengo intención. Escribo un diario, pero tanto como unas memorias... No me han pasado tantas historias para contar.

Peina canas.

Siempre las he teñido, pero eso me garantiza que no me voy a quedar calvo.

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La foto favorita de Carlos Sobera

"Esta fotografía me gusta porque estoy con Patricia en el Royal de la Opera de Muscat, en Omán. Viajar es una de nuestras grandes pasiones".

Entrevista realizada en el Teatro Reina Victoria. Carrera de San Jerónimo, 24. Madrid. 913 69 22 88

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