Este sitio web utiliza cookies, tanto propias como de terceros, para recopilar información estadística sobre su navegación y mostrarle publicidad relacionada con sus preferencias, generada a partir de sus pautas de navegación. Si continúa navegando, consideramos que acepta su uso. Más información.

Sergi Arola: "He tenido que vender el chalet para pagar a Hacienda"

El famoso restaurador Sergi Arola charla en esta sincera entrevista con Rosa Villacastín.

El famoso restaurador Sergi Arola charla en esta sincera entrevista con Rosa Villacastín.

1 de 9
La entrevista

Sergi Arola está preocupado, pero contento porque puede reabrir su restaurante, Gastro. Es importante para él, para Sara, su exmujer y socia, y para los empleados de su negocio, que hace unas semanas vivieron un episodio inolvidable: funcionarios de Hacienda se personaron en el local a la hora del almuerzo para precintarle la bodega y parte del restaurante por un impago de 148.000 euros. Una deuda que el restaurador estaba pagando y que obedece a la grave situación de crisis que vivimos. 

-¿Qué siente al ponerse de nuevo el mandil?
-Mucha responsabilidad. Ahora empieza lo más difícil: hay que facturar a diario si queremos seguir con el restaurante abierto.

-Ha tenido que vender su chalet y su moto.
-Y me ha dolido mucho hacerlo, pero tengo un compromiso con Sara, con mis hijas, con el equipo y con la ciudad de Madrid.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
2 de 9
La entrevista

 -¿Se había negado a pagar a Hacienda?
-No; además era consciente de la deuda que tenía con la Seguridad Social y con Hacienda, pero mi primer deber, y eso lo va a entender cualquier empresario, era pagar a mis trabajadores, una máxima sagrada que no admite discusión ninguna, porque si mis empleados  dejan de cobrar, su familia se resiente. Y yo tengo la obligación de que eso no ocurra. Es la educación que he recibido y la que transmito a mis hijas.

-¿Había intentado negociar con las partes?  
-¡Por supuesto! Cuando me di cuenta del desfase me puse a su disposición para ver de qué manera podíamos reconducir la situación. Con la Seguridad Social llegué a un acuerdo para preservar los puestos de trabajo. El Ministerio de Hacienda, en cambio, me puso condiciones difíciles de superar.

-¿Qué le exigía Hacienda?
-Avales por el importe de la deuda, avales que no tenía, pero reconocimos el débito e hicimos un calendario de pagos que hemos cumplido a rajatabla.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
3 de 9
La entrevista

 -¿A qué viene entonces precintarle la bodega, la coctelería y parte del restaurante?
-La Administración ya me ha levantado el embargo, pero no sé por qué lo llevaron a cabo. Nosotros somos muy fáciles de localizar, todos saben dónde vivimos y dónde trabajamos, de manera que cualquier cambio de criterio respecto a lo acordado nos lo podían haber comunicado a cualquier hora.

-¿Han querido ejemplarizar con usted?
-Mi peor enemigo no lo habría hecho mejor. Presentarse a mediodía, coincidiendo con la semana del orgullo gay, que es cuando más volumen de negocio tenemos... No se entiende. Quizá el funcionario que vino quiso apuntarse el tanto de cerrar el local de Sergi Arola, porque su actitud no fue conciliadora.

-¿Lo han cogido como 'chivo expiatorio' en plena campaña recaudatoria?
-No encuentro otra razón. Pusieron en peligro catorce puestos de trabajo, además de mi prestigio. Mi caso ha tenido repercusión internacional y ha sido muy negativo para las ventas de productos españoles en mis restaurantes en el extranjero. En alguno de ellos vendemos por encima de 100.000 euros en productos españoles y eso supone una entrada de divisas.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
4 de 9
La entrevista

-¿Cómo analiza lo ocurrido?
-Hay un problema de fondo. De haber mala praxis en mi faceta de empresario, yo respondo trabajando más y pagando intereses. Pero si un político sube el IVA y reduce los ingresos, o toma decisiones nefastas para el país, lo peor que le puede pasar es perder las elecciones, porque luego puede dar clases o entrar en un Consejo de Administración.

-¿Sólo se acuerdan de nosotros cuando piden el voto?
-Es una cuestión de responsabilidad. Se les llena la boca al hablar de los dineros públicos, pero no responden de las decisiones que toman con esos dineros. Si yo monto un restaurante y no funciona, tengo que cerrar y seguir pagando la deuda contraída. Ellos no.

-¿Pasar de la opulencia a la pobreza es un drama?
-Con el tema de la pobreza me gusta ser muy puntilloso. Me cambió la vida visitar en Bombay un centro para niños adoptados que gestionan unas monjitas maravillosas con las que quiero colaborar. Son 145 niños de todas las edades, y son unos privilegiados comparados con los que están en la calle.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
5 de 9
La entrevista

 -¿Hay alguna receta para salir de la crisis?
-Apoyar a la clase media y no freírla a impuestos para convertirla en clase baja.

-Un problema de difícil solución.
-Sólo hay una manera de salir de esto: que la pequeña y mediana empresa cree empleo. Para que eso ocurra tienen que apoyarla para que pueda dar el salto.

-¿Cómo le ha respondido su gente?
-Muy bien, porque éste es un problema que afecta a cientos de miles de familias. Yo soy una cosa minúscula y he sabido salir fuera de España, pero otros no pueden hacerlo.

-¿Vivir en París le cambió la mentalidad?
-Hay un sentimiento cada vez más extendido respecto a que bastante gente  empieza a recuperar la vida en los pueblos y eso es muy importante.

-¿Cómo han asumido sus hijas los cambios?
-Sara y yo tenemos dos hijas increíbles. Cuando nos separamos sentimentalmente, lo único que nos pidieron es que fuéramos capaces de sentarnos los cuatro, de vez en cuando, para hablar.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo
6 de 9
La entrevista

-¿Lo ha cumplido?
-Prueba de ello es que Sara y yo seguimos trabajando juntos. Había prometido a las niñas llevarlas a Disneyland París y han comprendido que ahora no es el momento de hacerlo.

-Deme la fórmula para separarse y seguir trabajando juntos.
-Anteponemos nuestra responsabilidad como padres y nuestra responsabilidad como empresarios.

-¿A alguna de sus hijas le gusta la cocina?
-Ginevra se ofreció para ayudar en la cocina. Eso me dejó gratamente tocado.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
7 de 9
La entrevista

 -Sentemos juntos a Rajoy, Rubalcaba, Rosa Díez y Cayo Lara, ¿qué les daría de comer?
-Como soy partidario de la Europa de las ciudades, combinaría los canelones con un cocido madrileño y una merluza al pil-pil. Un menú con el que vieran que, si las cosas están ricas, da igual de dónde vengan. Respeto los gustos de cada país que visito.

-¿Sigue defendiendo a la Familia Real?
-Sí, porque hay determinadas cosas que a los ciudadanos se nos escapan. Un Rey como el que tenemos reporta beneficios muy grandes al país, porque ha propiciado el acercamiento a otros países. Un presidente de república no lo habría logrado.

-¿La monarquía sigue siendo necesaria?
-Un país que no respeta las instituciones, o que mezcla los nombres con las instituciones, es un país difícil de manejar, y ése ha sido nuestro problema a lo largo de la historia.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
8 de 9
La firma de Sergi Arola

Nació: El 3 de abril de 1968, en Barcelona.  

Estudios: Fue alumno de Ferran Adrià y Pierre Gagnaire; responsable del restaurante La broche, en el Hotel Miguel Ángel de Madrid, y del restaurante del Hotel Arts de Barcelona.

Empresario: En 2008 abrió su restaurante, Gastro, que tiene dos estrellas Michelín y está situado en la calle Zurbano 31 de Madrid. Además, asesora a numerosos empresarios relacionados con la gastronomía en las ciudades más importantes del mundo.

Familia: Separado de Sara Fort, con la que tiene dos hijas, Carla y Ginevra. Son socios y trabajan juntos en Gastro.  

Premios: Entre otros, al Mejor Cocinero de España. Ha escrito varios libros de cocina, ha participado en programas de televisión y es embajador de la ONG Nutrición Sin Fronteras.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
9 de 9
La foto favorita de Sergi Arola

"Cuando todo va mal y la vida me parece oscura, cuando me siento solo ante el mundo, en mitad del mayor de mis problemas, miro esta foto y renuevo mis ganas de vivir y luchar. Carla y Ginevra son mi razón de ser, lo mejor que me ha pasado. Y las quiero más que a mi vida", nosc uenta Sergi Arola.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Publicidad - Sigue leyendo debajo