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Teresa Romero por fin se reúne con su madre en Galicia

Después de haber superado la enfermedad del ébola, la auxiliar de enfermería se recupera en su tierra natal, Lugo, junto a su madre y su familia. Antes de abandonar el hospital, arropada por su marido y los médicos que la han atendido, habló ante los medios de comunicación. "No sé lo que falló, ni siquiera sé si fallo algo, sólo sé que no guardo rencor ni reproches", dijo.

Después de haber superado la enfermedad del ébola, la auxiliar de enfermería se recupera en su tierra natal, Lugo, junto a su madre y su familia. Antes de abandonar el hospital, arropada por su marido y los médicos que la han atendido, habló ante los medios de comunicación. "No sé lo que falló, ni siquiera sé si fallo algo, sólo sé que no guardo rencor ni reproches", dijo.

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Un milagro llamado Teresa Romero

Teresa Romero, auxiliar de enfermería contagiada y ya curada del virus del ébola, ha comparecido ante los medios de comunicación tras recibir el alta.

El acto ha tenido lugar en el hospital Carlos III, donde ha permanecido ingresada durante todo este mes.

Aunque ha hablado de su curación como un "milagro", ha querido recalcar, rodeada por los médicos que la han atendido, que "España tiene la mejor sanidad del mundo".

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''No sé que falló, si siquiera sé si fallo algo''

La auxiliar de enfermería, que ha confesado aún sentirse débil de salud, no ha querido dar detalles sobre su contagio.

"No sé lo que falló, ni siquiera sé si fallo algo, sólo sé que no guardo rencor ni reproches", ha dicho.

Además, ha añadido que espera que este episodio de su vida ayude a investigar la enfermedad. "Si mi sangre sirve para curar a otras personas aquí estoy", ha confesado, logrando el aplauso de los allí presentes.

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''Si Dios hizo el milagro se sirvió de mis compañeros''

Para "dar las gracias" antes de abandonar el hospital tras recibir el alta, Teresa se ha arropado en sus compañeros de profesión, aquellos que han estado a su lado durante esta enfermedad. Además de posar junto a ellos, les ha dedicado estas palabras: "Si Dios hizo el milagro se sirvió de mis compañeros".

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Pide respeto y tiempo para recuperarse

No sólo ha tenido palabras de agradecimiento para sus familiares, los médicos y la Sanidad Pública, y aunque asegura no guardar rencor a nadie, ha explicado que "pese a la nefasta dirección política, los médicos son capaces de obrar milagros, y yo soy uno de ellos".

Ante los medios de comunicación citados en el hospital Carlos III, a los que ha agradecido que dieran a conocer "una enfermedad que no había importado al mundo occidental hasta que el contagio ha llegado aquí a través de mí", también ha pedido respeto y tiempo para recuperarse, ahora que ya no existe riesgo de contagio.

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