Amal Clooney ha hablado ante las Naciones Unidas sin perder la elegancia

La abogada ha llegado a la sede de la ONU con un vestido rojo y una gabardina larga demostrando que es una de las mejor vestidas en la actualidad.

Amal Clooney en la ONU
Gtres

La esposa de George Clooney, Amal, deslumbra en cada una de sus apariciones en público. La abogada se ha convertido en uno de los iconos de la elegancia entre los más famosos conquistando a todos los públicos por su saber elegir los conjuntos adecuados para cada una de las circunstancias. Algo que ha vuelto a demostrar en su último discurso en la sede de Naciones Unidas.

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Amal en la ONU
Gtres

Con un elegante conjunto rojo, Amal Clooney ha acudido una vez más a la sede norteamericana de la ONU para pedir la libertad de los periodistas presos en Birmania. Para la ocasión, ha elegido un vestido con un gradioso truco para afinar su cintura: un corpiño suelto hasta la cintura y una falda tubo que partía pegada al cuerpo desde ahí. El resultado es perfecto para definir una figura elegante y definida, alargando las piernas y disminuyendo el contorno de su definida cintura. De esta forma, Amal ha conseguido lucir una figura, ya de por sí esbelta, con un simple juego de formas que tiene por objetivo crear un efecto óptimo perfecto.

Además, la abogada ha optado por uno de los mejores contrastes de color de la temporada de otoño: el rojo y el camel. El rojo, elegido para resaltar el vestido y el juego de formas; y el camel, para la gabardina, zapatos y bolso con los que ha acudido a su cita internacional. La experta abogada ha demostrado así una vez más que no solo tiene un gran sentido de la elegancia sino que también sabe cómo combinar colores y formas.

En esta ocasión, Clooney lo ha hecho en una nueva cita con la ONU, donde ha apostado por defender la integridad de dos periodistas presos en Birmania acusados de violar secretos de estado. Los redactores fueron denunciados y encarcelados cuando cubrían la masacre de musulmanes rohinyá que está llevando a cabo, y que está siendo silenciada por el Gobierno birmano. La abogada destacó que los periodistas habían pedido perdón y solicitó que el gobierno les indulte, algo que es posible en Birmania si el presidente y el gobierno civil así lo quieren.

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