La maldición de los Kennedy se cobra una nueva víctima

Saoirse Kennedy, nieta de Robert F. Kennedy, aparece muerta por posible sobredosis. Con tan sólo 22 años, la joven ya tenía un triste historial de depresión y abuso sexual.

Llevar el apellido Kennedy es arrastrar una losa, sentir que la tragedia acecha y que puede desencadenarse en cualquier momento. Un nuevo suceso ha avivado la leyenda negra de los Kennedy: la joven Saoirse Kennedy Hill, nieta de Robert. F. Kennedy, que el pasado jueves 1 de agosto aparecía muerta en el complejo residencial que la familia posee en Hyannis Port, en el estado de Massachusetts, según ha informado el diario 'The New York Times'. Las primeras pesquisas policiales apuntan a que la causa del fallecimiento podría haber sido una sobredosis pero es una línea que se está investigando.

Saoirse Kennedy Hill
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La muerte de Saoirse Kennedy ha sacudido al clan Kennedy. “Hoy el mundo es un poco menos hermoso”, ha declarado su abuela Ethel del 91 años, que, al parecer, estaba en la vivienda cuando se produjo el suceso. “Nuestros corazones están destrozados por la pérdida de nuestra querida Saoirse. Su vida estaba llena de esperanza, promesas y amor”, reza el comunicado emitido por la familia que está hundida por la tragedia.

Ethel Kennedy y Courtney Kennedy, abuela y madre de Saoirse Kennedy Hill
Ethel Kennedy y Courtney Kennedy, abuela y madre de la joven Saoirse, destrozadas un día después de la tragedia.
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Saoirse Kennedy Hill, hija de Courtney Kennedy y Paul Hill, era nieta de Robert F. Kennedy, que fue asesinado a tiros en 1968 durante su campaña electoral para ser presidente de Estados Unidos. Al parecer, la joven, de tan sólo 22 años, fue víctima de un paro cardíaco por lo que fue trasladada al hospital Hospital de Cape Cod donde ya sólo pudieron certificar su fallecimiento.

Saoirse Kennedy de niña con sus padres Courtney y Paul 
Saoirse Kennedy de niña junto a sus padres Courtney Kennedy y Paul Hill en 1992.
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Según indican las primeras pesquisas, la causa de la muerte podría ser una sobredosis. De todos modos, con sólo 22 años, Saoirse Kennedy, que estudiaba Comunicación en Boston, arrastraba ya un dramático pasado. Ella misma ya había confesado en 2016, durante su estancia en la Academia Deerfield, que sufría depresión. Según se atrevió a escribir entonces, la depresión “echó raíces al comienzo de mis años de secundaria y estará conmigo por el resto de mi vida.”

Saoirse Kennedy Hill en un acto público de 2009
Saoirse Kennedy Hill en un acto público de 2009
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Pero además de luchar contra la enfermedad de la depresión, Saoirse Kennedy también sufrió un episodio de abuso sexual por parte de un amigo íntimo, un trágico incidente que la llevó incluso a intentar suicidarse. “Traté de quitarme la vida”, confesó ella misma también en 2016.

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