Comer fuera y no engordar es posible

Reuniones familiares, cumpleaños, comidas de trabajo, cenas de amigos... La vida social gira en torno a la comida. ¿Vas a renunciar a ello sólo porque "estás a dieta"? Olvídate. Te damos las claves para que saborees los eventos a los que te invitan sin ganar un solo gramo.

Estar bien y sentirte a gusto con tu cuerpo va más allá de entrar o no en unos pantalones. No es sólo una cuestión de peso o de talla: se trata de salud. A veces, cuando hemos tomado la firme decisión de cuidarnos, de modificar nuestros hábitos para mimar nuestro bienestar, nos encontramos con una dificultad: las comidas fuera de casa. Y no hablamos sólo de las reuniones sociales, los cumpleaños, las fiestas... también estamos hablando del menú diario si tu horario laboral te obliga a comer en el trabajo. Toma nota de nuestros consejos para que estas situaciones dejen de ser un problema para cuidarte.

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Para comer en el trabajo, lo mejor es llevarte el "tupper" siempre que te sea posible. Apunta estos consejos:-Que el tiempo no sea una excusa. Planifica la semana, cocina un día y déjate todo listo en el congelador.-Combina los alimentos para que no te falte ningún nutriente. No te lleves sólo verdura; añádele proteínas –huevo, pollo...– e hidratos –quinoa, una ración de pan integral...–. -Haz lo mismo si optas por la ensalada: añade a los vegetales palitos de cangrejo, un puñadito de pasta... Incluso frutos secos. -Completa el menú con una fruta o un lácteo desnatado.-Recuerda que si te llevas el tupper, controlas lo que comes, cuánto y la forma de preparación del alimento (así evitarás fritos, rebozados... y otros enemigos de la comida sana). Evita comer en tu mesa, frente al ordenador: tómate un tiempo para comer, masticar y tener consciencia de lo que estás ingiriendo.-Si no puedes comer en la oficina y tienes que salir, elige siempre los platos más ligeros del menú –verduras y ensaladas de primero– y pide algo a la plancha –pechuga, lenguado...–. Y una infusión.

En las reuniones sociales, cumpleaños, cenas de amigos... puedes disfrutar cuidándote. Te damos las claves:-Toma el aperitivo, pero evita los calóricos y sustitúyelos por pepinillos, anchoas, mejillones... Para beber, una copa de vino.-No renuncies a una ración de pan, si te apetece. -En los bares y restaurantes, elige alimentos cocinados a la plancha o al vapor, ensaladas...-A la hora del postre, ¿qué te parece compartirlo con alguien y así no quedarte "con las ganas"?-Al día siguiente, "depúrate" un poquito bebiendo más agua y con un extra de ejercicio. Pero no te sientas culpable y compensa los posibles "excesos".

Recuerda que cuidarse también es disfrutar. Y aprende a disfrutar cuidándote. Puedes lograrlo con la ayuda de entulínea.

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