Días de felicidad

Teresa y Mauro retoman su relación con más fuerza que nunca y Úrsula les confiesa todos los crímines de Cayetana. La1. 17, 18 y 21 de julio. 17.15h. 19 y 20 de julio. 18.25h

 

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Antoñito intenta acercarse a Lolita ofreciéndose a ayudarla con la fiesta de su tata Concha, pero ella mantiene las distancias. Sin embargo, Palacios no se da por vencido.

Cuando se entera de que la anciana ha olvidado que todos sus seres queridos ya han fallecido, convence a las criadas del altillo para que se hagan pasar por ellos y así poder celebrar el cumpleaños.

Úrsula se marcha de casa de Jaime Alday con una promesa: “A la vuelta le diré el nombre de su hija”.

Una vez en Acacias, se deja detener por la policía aunque afirma ser inocente de los asesinatos de los que se le acusa.

Cayetana teme por su seguridad y no puede evitar perder los nervios al saber que su exaliada ha conseguido quedar en libertad bajo fianza.

Tras lograr salir del convento, Adela llega al barrio y recibe con pesar la confirmación de la muerte de Elvira.

Horas más tarde, se celebra el emotivo homenaje en memoria de la joven: María Luisa lee unas palabras a su amiga, escritas por Leonor, y Simón abre su corazón.

Mauro y Teresa deciden dejar atrás los malos momentos vividos y retoman su amor con más fuerza que nunca.

No es el único motivo de felicidad para la pareja ya que Úrsula se presenta en la pensión dispuesta a confesar todos los crímenes de Cayetana para destruirla de una vez por todas. “Deben prometerme que quedaré al margen de todo”, pone como única condición.

Los preparativos unen más que nunca a Antoñito y Lolita y Casilda se percata. “El amor entre una criada y un señor no saldrá bien jamás”, dice a su amiga.

Tampoco pasa inadvertido para Trini que, por el contrario, anima a su empleada a conocer mejor al mayor de los Palacios.

Cuando Úrsula confiesa que Germán y Manuela están enterrados bajo el colegio Carlota de la Serna, Mauro pide ayuda a Felipe.

Con reticencias, Méndez accede a iniciar la exhumación los cadáveres, pero cuando están a punto de hacerlo alguien poderoso les niega los permisos para alivio de Cayetana.

Simón, por su parte, parece más animado gracias a la amistad de Adela y rechaza ser el ayudante de Susana en la sastrería. “Me gusta mi trabajo de mayordomo y así es como quiero ganarme la vida”, asegura antes de aceptar servir a Celia en una reunión con unos clientes extranjeros.

Antoñito le da las ganancias de la bolsa a Felipe y Servando al enterarse propone al servicio invertir.

Palacios se encuentra en una encrucijada ya que si acepta el dinero de los criados les involucra en la estafa y si no lo hace pensarán que es porque son pobres.

Lejos de allí, Samuel registra las pertenencias que ha dejado Úrsula en su casa y encuentra una tarjeta que la relaciona con la calle Acacias. Sin dudar, el joven emprende camino hacia allí dispuesto a averiguar qué oculta.

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