Una boda de ensueño

Víctor y María Luisa se dan, por fin, el “sí, quiero”. Todos los vecinos brindan por su felicidad y Ramón les dedica unas emotivas palabras antes de que se marchen a París. La1. Del 22 al 26 de enero. 17.20h

 

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La aparición de Silvia Reyes por el barrio no sienta nada bien a Arturo y se citan para una revancha de su combate de esgrima.

Por otro lado, los amigos del coronel le encargan la organización de una cena benéfica donde se recaude dinero para los militares que combatieron en Cuba y Filipinas.

La situación entre Samuel y Blanca está al límite y este mantiene a su esposa encerrada en el cuarto e incluso la amenaza. Leonor se extraña de que su amiga falte a su cita y alerta a Felipe y Diego.

Por eso, este último aprovecha una reunión con su hermano sobre la compra a Liberto de las joyas del manto papal para visitar a su amada, pero el menor de los Alday lo descubre.

En casa de los Palacios, Ramón decide que Lolita no siga trabajando más de criada. “Es la prometida de Antoñito y, por lo tanto, debe ser tratada como parte de la familia”, declara.

Consciente de que Felipe lo usa solo para impulsar su carrera política, Arturo lo deja en mal lugar delante del general Zavala. Ajeno a esto, Álvarez-Hermoso sigue frecuentándolo y Celia critica su conducta: “¿Acaso se te ha olvidado todo el daño que Arturo le hizo a Simón y Elvira?”.

Blanca finge estar mejor con Samuel para poder coger unas llaves y escapar. Sin embargo, no lo logra porque han cambiado la cerradura de casa.

A su vez, Liberto intenta sonsacar a su amigo lo que está sucediendo en su matrimonio, sin éxito.

A pocos días de su boda, María Luisa se muestra ilusionada hasta que comienzan a surgir una serie de infortunios. Primero, se da un golpe y le sale un chichón, luego, encuentran una plaga de pulgas en la iglesia y, para colmo, Rosina derrama un tintero sobre el vestido de la novia. “No hay boda”, asegura la joven Palacios.

Ajenos a esta decisión, los Álvarez-Hermoso se encuentran ilusionados con la idea de pisar de nuevo una iglesia en una ceremonia nupcial y recuerdan su boda.

Ambos se alegran de que después de muchos problemas su relación atraviese su mejor momento.

Arturo pide ayuda a Felipe para convencer a los vecinos de que acudan a la cena benéfica que se comprometió a organizar con sus amigos del ateneo. Gracias a Celia es todo un éxito.

Samuel sorprende a su mujer a punto de escapar de la casa y Úrsula le entrega un revólver: “Debes luchar por lo que te pertenece”. Más tarde, Leonor les pone en un aprieto y no tienen más remedio que permitirle que visite a Blanca.

 

Con astucia, y a pesar de las amenazas que ha sufrido para que no cuente nada de lo que está padeciendo, consigue dar una clave a su amiga.

María Luisa se enfrenta con una mujer por un ramo de ruda, la f lor de la buena suerte. No imagina que se llama Flora y es la dueña de La Deliciosa.

En el altillo, dan la bienvenida a Agustina, la nueva criada de Valverde. Además, comienzan a aparecer numerosas mujeres preguntando por Jacinto.

Mientras tanto, Antoñito llega al barrio con un gran regalo para su hermana: un coche en el que poder acudir a la Iglesia para celebrar su boda.

Al verlo, una radiante María Luisa vestida de novia, se emociona por el gesto de su hermano y le agradece el gesto.

Juntos acuden a la iglesia en el vehículo, conducido por Antoñito.

Los hermanos llegan juntos a la puerta de la Iglesia entre las miradas de todos los vecinos que han acudido al evento.

Al llegar, la joven baja del brazo de su padre, que la lleva al altar de la Iglesia.

Con una gran sonrisa, Víctor agradece a señores y criados haber acudido a este día tan especial.

Ambos les recuerdan con una sonrisa ya que pronto acudirán a París con ellos.

Allí le espera su novio, Víctor, que ha llegado minutos antes del brazo de su abuela ante la ausencia de sus padres.

Finalmente, María Luisa entra la Iglesia acaparando las miradas de todos los asistentes.

La joven, emocionada, agradece a los asistentes pero solo tiene ojos para su novio.

Emocionado, Ramón Palacios entrega a su hija a su futuro marido.

Juntos, escuchan al sacerdote y se dan un emotivo "sí, quiero"...

... se intercambian las alianzas....

...y se funden en emotivo beso que les declara, al fin...

... marido y mujer.

Tras la ceremonia, todos brindan por los novio y su futuro en Francia junto a los padres del chocolatero.

Liberto da su enhorabuena a Víctor aprovechando para darle consejos para un buen matrimonio.

Lejos de allí, Úrsula sugiere a Samuel que la solución para su matrimonio pasa por dejar marchar a Blanca con su hermano, pero él se niega.

Liberto y Diego, por su parte, logran que Alday se entreviste con una mujer que fue maltratada, Rocío, con la excusa del encargo de una joya. El joven queda removido y duda si liberar a su esposa, cuya salud empeora al negarse a probar bocado.

Ahora que Víctor y María Luisa han emprendido camino a París, los nuevos propietarios de la chocolatería llegan a Acacias, aunque no lo hacen con buen pie…

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