‘Acacias 38’ nos invita a su taller

Sin su talento y dedicación la producción, ambientada a principios del siglo XX, no brillaría igual. Desde las siete de la mañana, este grupo de profesionales se organiza para vestir a unos cien personajes.

 

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Con Tania Álvarez a la cabeza, como figurinista jefe de Acacias 38, la actividad del departamento de vestuario se inicia desde temprana hora de la mañana y se alarga, en turnos, hasta las nueve de la noche.

Su esmerada labor consiste, entre otras cosas, en vestir diariamente, tanto en plató como en exteriores, a los actores de la ficción de la sobremesa de La 1, que se desarrolla a principios del siglo XX.

Además de diseñar muchos de los trajes, también restauran y cosen algunas de las piezas, como faldas y sombreros, y completan sus creaciones con todos aquellos complementos tan necesarios como bolsos, cinturones, guantes, pendientes, zapatos…

“Cornejo nos suministra un setenta y cinco por ciento del material, sobre todo el de hombre y el de corte militar, y nosotros hacemos el veinticinco restante. Sin embargo, a veces llegan piezas tan delicadas y en tal mal estado y hay que realizar una auténtica labor de reconstrucción”, dice Álvarez, una enamorada de su profesión.

Y luego está el trabajo de aprovisionamiento de la novela, es decir, comprar en establecimientos especializados en telas, tiendas de segunda mando y antigüedades,  almonedas o mercadillos, dentro como fuera de España.

“No hay que olvidar el mantenimiento. Todas las piezas tienen que estar en buen estado y muchas de ellas deben pasar por el servicio de limpieza, otro de nuestros cometidos”, aclara la figurinista jefe.

Trajes inspirados en revistas y figurines

Asesorarse sobre la manera de vestir de finales del siglo XIX y principios del XX no resulta complicado, ya que el gusto por la moda se extiende a todos los países y a todas las épocas. Y gracias al talento para diseñar de Tania Álvarez y su equipo, plasmarlo en pantalla es, además, muy atractivo y satisfactorio.

“Hay muchas imágenes de lo que se llevaba en 1900. Consultamos revistas como ‘Delineator’, de EE. UU., y también ‘Blanco y Negro’, que ya existía en 1891”, explica Álvarez.

Su último diseño ha sido el traje de novia de María Luisa: “Lo creé mano a mano con la actriz, y tuve como referencia al primer diseñador de alta costura: Charles Frederick Worth. Las flores están hechas pétalo a pétalo”.

Hallazgos y tiendas en mercadillos

Si de algo se siente orgulloso el equipo de vestuario, además de sus diseños y sus bordados en trajes y sombreros, es de encontrar auténticas joyas en tiendas, viajes y mercadillos. Presumen de sus bolsos de rejilla, que solo utilizaban las mujeres para meter monedas, de nácar, de cuero, cosidos a mano o con finas cadenas y lentejuelas.

En ocasiones, se encarga a un artesano alguna pieza, como el cinturón de manos cruzadas, realizado por una diseñadora holandesa, o el camafeo con cadena de  perlas auténticas, comprado en el rastro.

Los pendientes forman parte del atuendo de Silvia Reyes y la peineta de brillantes (falsos) era un artículo muy usado en la época.“Nuestro presupuesto no es muy elevado y compramos por bloques de capítulos”, explica Tania Álvarez, figurinista jefe.

Las tres bodas de Leonor

Alba Brunet se ha casado tres veces en pantalla, “una por obligación y dos por amor”. Para recordar su primera boda, la actriz mallorquina accedió a ponerse aquel hermoso traje con encajes que usó en su enlace con Claudio (Jaime Olías).

“Doy vida al personaje de la serie que más veces ha pasado por el altar. Es una chica joven y muy enamoradiza”. Y los ojos le brillaron al verse con él como cuando lo estrenó: “¡Pensé que ya no me iba a valer! Pero, sí. Estoy igual que entonces”.

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