Viuda y sin memoria

Rosina consuela a Casilda que perdió el conocimiento por un golpe en la revuelta tras ver abatido a Martín. La1. Del 19 al 23 de marzo. 16.15 h

 

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La revuelta está empezando a costar vidas. La bala disparada por Vilas impacta en el cuerpo de Martín, que queda malherido.

Mientras los Cervera se ven obligados a huir porque los rebeldes atacan la chocolatería, Casilda lo consuela, pero tras ver que la manifestación se acrecienta, acaba perdiendo el conocimiento al recibir un golpe en la cabeza.

Inmediatamente, la criada es examinada en el altillo por un médico para saber qué le ocurre.

Por desgracia, Martín muere por las heridas y todos los vecinos lo despiden, excepto Casilda que sigue inconsciente.

Tras despertarse algún tiempo después, se descubre que ha perdido la memoria y que no recuerda nada de lo que ha pasado en el barrio ni con su marido.

Arturo intenta salir de Acacias para saber cómo está Silvia, pero los guardias lo evitan. El coronel pide al abogado que lleve una nota a su amada para advertirle sobre Zavala.

La mujer, que dice estar bien, sospecha que su reciente marido la está envenenando. Sin embargo, el general trata de engañarla comprando a un médico para que afirme que está sana.

“Tienes que liberarla antes de que sea demasiado tarde”, le exige Valverde a Zavala, pero el militar se niega a escuchar sus palabras .

Por su parte, Blanca consigue escapar de la casa de Úrsula para reencontrarse con Diego.

Samuel logra que regrese antes de que le pase algo grave a ella o al niño que espera.

Al fin se firma la paz entre los obreros y los empresarios gracias al buen hacer de Ramón, Huertas y Liberto.

Sin embargo, Diego ha terminado con sus huesos en el calabozo y acaba perdiendo la cabeza. Es tal su delirio, que los carceleros lo recluyen en una celda de aislamiento, donde el atormentado hombre parece que quiere suicidarse.

Íñigo consuela a Leonor tras la muerte de Martín. Sin remedio, los dos acaban besándose y Liberto los descubre.  

La chica se asusta de lo que pueda decir el joven y habla con él.

Sin embargo, se queda todavía más perpleja cuando Cervera le comunica que Flora y él no son esposos, sino hermanos, y que ella no es descendiente del aventurero del que escribe sus hazañas.

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