Alejandra Lorenzo es la chocolatera de ‘Acacias 38’: “Antes actuar me parecía un juego”

Aunque ha crecido delante de las cámaras junto a grandes como Chicho Ibáñez Serrador, Emilio Aragón o Javier Cámara no se considera una niña prodigio, pero a sus 19 años ya interpreta un papel de peso en su carrera.

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Desde que debutó a los seis años en la película La culpa, nada menos que de la mano de Chicho Ibáñez Serrador, Alejandra no ha dejado de trabajar. A sus 19 años, acaba de cumplir uno de sus sueños  profesionales: trabajar en una serie de época, Acacias 38, sobre todo para poder lucir los estupendos vestidos de la producción. Compagina su trabajo frente a las cámaras con sus estudios superiores de Asesoría de Imagen y Organización de Eventos, aunque lo que realmente le apasiona es sus ratos libres es hacer deporte y bailar hip hop.

¿Cómo ha sido tu incorporación a Acacias 38?

Al principio un poco ajetreada, algo normal al llegar a un sitio nuevo. Tienes que aprenderte los nombres de todos, dónde está cada cosa, acostumbrarte a los horarios…

¿Eras seguidora de la novela?

La conocía, pero no la veía.

Has llegado al barrio con Íñigo Cervera, tu marido. ¿Cómo describirías vuestra relación?

Un tanto peculiar, muy distinta a todos los matrimonios de la época y, sobre todo, muy divertida. Nuestra vida es muy entretenida y llena de sorpresas. Cada día nos ocurre algo nuevo. Parece que vuestros personajes no son lo que aparentan… Puede que sí, puede que no. Eso se irá viendo poco a poco.

¿Qué has descubierto de Flora?

Me encanta su alegría. Es extrovertida y un tanto alocada. Es muy directa y dice todo lo que piensa, algo que a los demás no les suele gustar, pero no lo hace con mala intención.

¿Y de vuestra vida como chocolateros en La Deliciosa?

Hemos ‘sustituido’ a dos personas muy queridas en el barrio y no hemos entrado con buen pie. A todos les ha costado un poco adaptarse al cambio. Somos jóvenes y hemos vivido más experiencias que los demás, lo que nos ayudará a salir de las complicaciones que puedan surgir. Además, Leonor admira al padre de Íñigo y eso ha provocado que se acercara enseguida a nosotros.

¿Qué es lo que más te gusta?

Aunque se lleve un ritmo muy rápido de trabajo, eso te ayuda a estar más pendiente de todo y se cogen muchas tablas. Me encanta que sea de época, porque siempre he dicho que quería hacer algo así para poder ponerme esos trajes, incluyendo el incómodo corsé (risas).

No es la primera vez que estás en una serie diaria, ya que participaste en Amar en tiempos revueltos. ¿Qué recuerdos tienes?

Al ser tan pequeña, todo era muy diferente. Iba menos días y no tenía tantas secuencias. La verdad es que lo veía más como un juego que como un trabajo.

¿Te consideras una niña prodigio?

¡Qué va! Simplemente me ha gustado desde siempre este mundo artístico y lo he disfrutado al máximo.

Empezaste muy pequeña. ¿Cuál fue tu primer trabajo?

Tuve la suerte de debutar a los seis años en la película La culpa, con el gran Chicho Ibáñez Serrador como director. Y como era muy pequeña, todo el mundo estaba pendiente de mí y me pasaba los descansos bailando y haciendo bromas con la gente del equipo, así que son recuerdos muy buenos.

¿Qué piensas de aquellos años cuando te ves en pantalla?

Se me hace muy raro y siempre me parece que estoy viendo y escuchando a otra persona. Todo me parecía mágico. Tienes la suerte de haber ido creciendo con las películas y las series.

¿Eso te afirma en tu vocación de actriz?

Por supuesto. Cuantas más cosas hago, más segura estoy de que esta profesión es lo mío. Desde que mis padres me introdujeron en este mundo, nunca me he
planteado dejarlo, todo lo contrario.

¿Cómo es rodar con actores como Javier Cámara y Manu Baqueiro?

De los dos guardo buenísimos recuerdos. Javier Cámara es un tío genial, super simpático y muy cariñoso, y se portó muy bien conmigo. Pero Manu fue como un segundo padre para mí. Era muy gracioso porque me hacía los típicos interrogatorios sobre las notas, los novios… Solo puedo decir que lo quiero mucho.

¿Te estás formando en alguna escuela de interpretación?

Tenía la intención de entrar en alguna después de  terminar mis estudios, pero me surgió esta gran oportunidad y ahora aprendo con el trabajo diario.

¿Qué estudias?

Un grado superior de Asesoría de Imagen y Organización de Eventos, aunque está resultándome un poco difícil compaginarlo con las grabaciones.

¿Cuáles son tus aficiones?

La más importante de todas es bailar, me encantan todas la modalidades, pero sobre todo el hip hop. Fui a clases de ballet durante cuatro años, algo que no descarto volver a retomar en algún momento.

¿Cómo cargas las pilas?

A mí me funciona ir al gimnasio todos los días que puedo y, aunque acabo muerta de cansancio, me suele relajar bastante. Y los fines de semana me encanta salir de fiesta con mis amigos. Todo muy normal.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Acacias 38