Atormentada por los recuerdos

Úrsula no puede quitarse de la cabeza el día que fue forzada por unos ladrones. Además, recuerda cuando fue concertado su matrimonio. La1. Del 26 al 29 de marzo. 16.15h

 

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Méndez informa a Jaime de que Diego se ha escapado de la cárcel y ha simulado su suicidio en la celda. 

Blanca se queda muy preocupada, mientras Alday se reúne con Huertas para encontrar al guardia que mató al pobre Martín.

Samuel sufre con la distancia de su padre, sin saber la razón. Y Jaime informa a Blanca que fue Úrsula la que suministró a Ribau la información clave sobre los mineros.

La matriarca vive un momento duro tras las noticias que le da Riera sobre su pasado.Con mucha cautela, le adelanta que hubo un matrimonio pactado para la hija de los Koval. “¿Seré yo?”, se pregunta.

Los recuerdos empiezan a atormentar a la señora, ya que a su mente vienen escenas de cómo abusaron de ella y cómo su familia y su prometido la repudiaron.

No puede quitarse de la cabeza a los ladrones que  entraron en su casa.

Una joven Úrsula quedó paralizada tras ser forzada, y no quiso volver a saber nada de los hombres de su alrededor.

Ante su estado de desesperación, Blanca la ayuda a calmarse y a superar el ataque de ansiedad que la invade. Está enajenada por sus pesadillas pasadas.

Más tarde, Blanca se escapa de casa para ver a Leonor y saber de su boca sobre el paradero de Diego. Parece que Huertas le ha conseguido una pistola, pero le asustan sus intenciones. “Tenemos que impedir que mate al agente que acabó con la vida de Martín”, les advierte seriamente la joven.

Al fin, Diego y Blanca se reencuentran, y la mujer le cuenta que no está enfermo, ya que su informe médico fue  manipulado.

Además, Jaime y Samuel se van a visitar juntos a unos clientes, algo que los une mucho más. Tanto, que Alday acaba confesándole que sabe que forzó a Blanca y que le mintió sobre la enfermedad de su amado.

Susana y Trini se dan cuenta de un gesto bastante cariñoso y cercano de Íñigo a Leonor. Por sorpresa, la joven comenta a Flora el secreto que la pareja ha guardado celosamente desde que llegó al barrio: “Estoy al tanto de que no eres la señora de Cervera”. La chocolatera le pide discreción.

En un ataque de sinceridad, Liberto acaba confesándole a Rosina que besó a Flora. La señora explota de rabia e ira contra su marido.

En consecuencia, acude a la chocolatería y le da un bofetón a su propietaria y la amenaza con denunciarla por contrabando. Sin embargo, por un malentendido, Rosina acaba detenida.

Por su lado, Silvia intenta evitar que Zavala la siga drogando. Ya más recuperada, la mujer se hace con los papeles que Tamayo trajo al general.

Arturo se entera de que el militar va a celebrar una reunión y que está acabando con la vida de su amada. Para ayudarla, se presenta en su casa y la busca, pero Zavala los sorprende.

“Tienes la intención de atentar contra el rey y lo vamos a impedir”, le dice con valentía. Al escucharlo, Tamayo traiciona al general y salva a Valverde ante el resto de los militares.

Más tarde, Carvajal felicita al coronel y a Silvia por el gran acto patriótico que acaban de protagonizar.

Fabiana decide hablar con Leonor para que sea ella la que converse con Casilda sobre Martín, pero Rosina se impone: “Yo le contaré toda la verdad sobre su marido”.

 

Un médico le ha dado permiso a la criada para retomar su vida normal, aunque siga sin recordar nada sobre su esposo. El sentimiento de culpa por su falta de memoria no la deja vivir y su estado empieza a  preocupar a los criados.

Al barrio llega Paquito, con la intención de presentarse al puesto de sereno, algo que también se ha planteado seriamente Servando.

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