Un amor imposible

Riera se declara a Carmen y le pide que se escapen juntos, pero la criada no se atreve ya que teme las represalias. La1. Del 2 al 6 de abril. 17.30h

 

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Diego se reencuentra al fin con Blanca y ella le confiesa el calvario que ha sido vivir al lado de Samuel. Consumido
por los celos, el hombre decide confesar todo ante Méndez, pero Úrsula lo evita a tiempo. “Deberás guardar silencio o jamás volverás a verla”, lo amenaza.

Por su parte, Huertas y Blanca convencen a Diego de que se olvide de matar a Viñas, ya que lo importante es que los dos puedan huir juntos muy lejos de Acacias.

Sin embargo, Alday quiere despedirse de Felipe antes de irse y acude a la mansión de la familia de su amigo, aunque no imagina de que un mozo le sigue los pasos.

Traicionando a su suegra, Samuel dice a Méndez dónde
está Diego, lo que motiva que la policía entre en la mansión de los Alday. Situación que aprovecha el joven para llevarse a Blanca a dar una vuelta por el barrio.

Su amado, que se ha escondido tras la redada policial, pide ayuda a Felipe para liberarla y escapar juntos lo antes posible.

Además, Leonor les ha dado todos sus ahorros para que emprendan una nueva vida juntos.

Con la ayuda de Celia, Felipe ha fraguado un plan para separar a Blanca de Úrsula que está comenzando a dar sus frutos.

Como consecuencia, Trini consigue retenerla, así como a Samuel, mientras Diego se cuela en el edificio, pero el hombre descubre la trampa y entra en cólera.

Liberto es incapaz de reaccionar ante la detención de Rosina, pero Felipe está ahí para prestarle su ayuda. La mujer se niega a ver a su marido en la comisaría, pues sigue dolida por su beso con Flora.

Esta inesperada caricia va de boca en boca por todo el barrio y Susana se muestra muy indignada con su sobrino, pero a Liberto solo le preocupa que Rosina siga en el calabozo.

Su mala actitud hace que acabe recluida en una celda, lo que motiva que su salida se retrase. “Prefiero quedarme
aquí que tener que volver a ver a Liberto”, confiesa. Además, ha hecho muy buenas migas con los guardias.

Sin embargo, Flora consigue que la mujer anhele nuevamente su libertad al darle celos con su marido.

Después del escándalo de su beso con Liberto, los vecinos deciden hacer boicot a la chocolatería, poniendo a sus dueños en una situación complicada.

Después de la angustia de los últimos acontecimientos, Arturo pide al fin a Silvia que se vaya a vivir a su casa y la mujer acepta encantada.

Además, la pareja pone al día a Felipe de lo ocurrido
con Zavala. Sin embargo, la mujer empieza a notar el odio del barrio contra el militar y le reitera su amor y su apoyo.

Repentinamente, Carvajal cita a Silvia para darle un nuevo trabajo. Tanto Arturo como ella lamentan que jamás podrán estar juntos mientras siga con sus complicadas labores de espía.

Por sorpresa, Riera se declara a Carmen y le pide que se escapen juntos, pero la criada teme las represalias de Úrsula y le dice que no puede abandonar el barrio.

Por su parte, Blanca reclama la ayuda de la sirvienta para escapar de la casa de su madre.

Los sueños de Servando de convertirse en sereno se frustran cuando Paquito, cada vez más querido por los vecinos de Acacias, le hace ver que es muy mayor para el puesto.

“Siempre me ha superado en todos los trabajos que he intentado conseguir. Me molesta su presencia”, confiesa a Lolita.

Para ayudarlo, Fabiana y ella falsifican la cédula de Servando para que pueda intentar optar al puesto en el futuro.

Úrsula sigue indagando en su pasado y logra hablar con un viejo criado de la familia Koval. La señora recuerda con dolor actos anteriores, sobre todo, cuando sus padres la abandonaron con sus dos hijas.

A pesar de los problemas y de la distancia, Blanca se hace cargo del mal momento que está pasando su madre, aunque no entiende bien lo que sucede.

Además, Casilda preocupa a sus compañeros del altillo. No solo no respeta el luto por Martín, sino que está desatada y muy descuidada de sus labores.

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