El gran día de Silvia y Arturo

El barrio se viste de fiesta para la boda de Arturo y Silvia. Además, el coronel tiene un gran regalo para su enamorada. La1. Del 30 de julio al 3 de agosto. 17.30h

 

Publicidad - Sigue leyendo debajo

Arturo, muy recuperado, sigue confiando en Javier, pero no sabe que es el esbirro de Blasco, quien acaba de fugarse de la cárcel.

Ajena a todo, la vida de Silvia puede correr peligro, ya que el convicto tiene las llaves de la casa de Celia, donde se ha alojado la exespía antes del enlace.

Sin querer, Agustina tira al suelo el colirio que estaba poniéndose el coronel. Por sorpresa, siente mejoría, pero decide no contárselo a nadie.

Después, emocionado, le da a Silvia su regalo de boda. “Quiero contarte también que estoy recuperando la vista”, asegura. Por desgracia, Javier también lo descubre y se lo cuenta a Blasco. Feliz, la futura esposa confiesa a su amado que Elvira está embaraza-da y que pronto irán a visitarla a Génova. Más tarde, se retira a dormir a casa de su amiga en su última noche de soltera, pero no encuentra las llaves.

Trini monta una fiesta en su casa para que su marido y su hijo se reencuentren, aunque los vecinos siguen rehuyendo a Antoñito. “Agradezco a Lolita y a mi padre todo el apoyo que me
han prestado”, afirma el joven. En un momento de la velada, unos desconocidos irrumpen en la casa, con pistolas en la mano, y cogen los planos del invento.

Blanca y Diego llegan a la pensión y, para su sorpresa, Moisés no está allí. Tras indagar, descubren que alguien se lo ha llevado, pero deciden no contárselo a nadie. Poseídos por los nervios y el miedo, discuten y la mujer rompe con su amado delante de todos.

Contrariada, Blanca acude a casa de Samuel. “¿Dónde está mi hijo? Conozco todo lo que has montado para llevártelo”, le increpa, pero el hombre sigue fingiendo no saber nada. Después, le propone acompañarla a su casa: “Tengo una gran sorpresa para ti”.

Carmen, que no sabe nada del paradero de Riera desde hace unos días, sale a buscarlo muy preocupada acompañada de Diego

Diego, por su parte, anuncia que se va de Acacias durante un tiempo.

Flora pone en marcha un plan para dar celos al Peña y organiza un concurso de baile por parejas. La tarde de su celebración, la chocolatera, muy arreglada para la ocasión, llega con un guapo acompañante y el camarero se queda boquiabierto.

En otra casa del barrio, Lucía ofrece ayuda a las criadas para que luzcan bien en la boda de Silvia y Arturo y consigue bonitos vestidos para todas. “Me siento muy cerca de vosotras porque mi madre también era una doncella”, explica.

La joven sigue enganchada a Samuel, pero tanto Blanca como Celia le advierten que Alday no está enamorado de ella.

Llega el esperado día de la boda y la novia luce un bonito vestido de encaje y gasa.

Los invitados se agolpan en la puerta de la iglesia y mientras los novios hacen el paseíllo hasta el altar, Blasco se cuela en la casa de los Álvarez-Hermoso.

Pero, ajenos a todo, Silvia y Arturo se dan el sí, quiero.

Publicidad - Sigue leyendo debajo
Más de Acacias 38